El Tribunal de Milán dictó sentencia en febrero y se argumentó este martes, informa El País de Madrid. El escrito dice que el actual primer ministro italiano sobornó en 1997 con 600.000 dólares al abogado británico, quien luego incurrió en "falso testimonio" con el objetivo de "proporcionar impunidad a Berlusconi y al grupo Fininvest".
Silvio Berlusconi reaccionó con ira a la noticia. "Es una sentencia simplemente escandalosa, contraria a la realidad. (...) Habrá apelación, habrá otro juez y yo estoy tranquilo. (...) Si hay un hecho indiscutible es que no hubo entrega de dinero al señor Mills", se defendió.
El Tribunal considera probado que Mills recibió enormes sumas de dinero de Fininvest durante años y que al declarar en falso ante los jueces permitió a Berlusconi "mantener los ingentes beneficios" obtenidos en paraísos fiscales, además de "burlar abiertamente" las leyes antimonopolio de los medios de comunicación.
Ahora resta conocer la pena que recaería en el corruptor. Berlusconi fue imputado con Mills, pero su procesamiento fue aplazado a la espera de que el Tribunal Constitucional decida sobre la aprobación (el año pasado) del llamado Laudo Alfano, la ley que garantiza inmunidad a los cuatro altos cargos del Estado, entre ellos el jefe del Ejecutivo.
El caso salió a la luz en 2004 porque la Hacienda británica descubrió en las cuentas del abogado inglés 600.000 dólares sin justificar. Mills reveló a las autoridades que se los había donado Carlo Bernasconi, un directivo de Fininvest que murió en 2001. El caso llegó a Milán, y originó un escándalo político en Reino Unido que acabó con la dimisión de la esposa de Mills, ministra de Cultura del Gobierno de Tony Blair.
Durante el juicio, Mills exculpó a Berlusconi al asegurar que nadie había intentado corromperle. La sentencia refuta esa afirmación.
Según el Partido Democrático, Berlusconi debería renunciar a la inmunidad que le otorga la ley Alfano y dejarse procesar "como cualquier ciudadano normal".