Las negociación tripartita entre AEBU, Credil y el Ministerio de Trabajo pasó a un cuarto intermedio y las autoridades informaron que en esta semana se levantará. La idea del gobierno es reincorporar a los trabajadores, pero desde el sindicato lo ven difícil.
"Acá hay una empresa que no cumple con la seguridad social, que paga por debajo del laudo del consejo de salarios, que persigue a los trabajadores, que tiene una rotación altísima y no se genera antigüedad porque la gente se va, y que despidió a todos sus afiliados por SMS un viernes a la tarde. Todo es irregular, más allá de que después lo quisieron corregir con telegramas y demás, no dan explicaciones y no quieren pagar despidos dobles a personas que están certificadas", dijo Ford a No toquen nada.
El call center se dedicaba a la recuperación de activos y funcionaba en la casa central de Credil, en 18 y Roxlo. La razón que dio la empresa para cerrarlo es que quiere trasladar los servicios a Argentina, pero desde el sindicato desconfían de la versión.
"La excusa que ponen es que van a cerrar porque hay bajos niveles de eficiencia. Nosotros tenemos muchas dudas de eso en base a la experiencia, porque una cosa son los call centers que venden productos, que podrían trabajar para otros países y de hecho acá hay varios. Pero otra cosa son estos call centers de recuperación de activos, que tienen un gran componente judicial que creemos que difícilmente sea manejable extraterritorialmente", sostuvo.
El conflicto
Hace un año los trabajadores del call center de Credil fueron a Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios (Fuecys) porque los despidieron por intentar sindicalizarse. En la Dirección Nacional de Trabajo les informaron que les correspondía el sindicato de AEBU por ser una empresa financiera.
Entonces comenzó la negociación y el Ministerio de Trabajo cambió la condición de Credil -que hasta entonces había estado en el subgrupo denominado residual del sistema financiero- y lo incluyó entre las administradoras de crédito.
Esta modificación significó que los trabajadores del call center pasaran de ganar ocho mil pesos a 12.500 a partir de julio de 2014, porque así quedaron fijados los salarios mínimos de la nueva categoría. A este cambio de régimen se sumó la sindicalización del 75 % del personal del telecentro y luego vinieron los despidos.
"En medio de eso surge esto y también hubo alguna intervención de la comisión de salud, que fue a hacer alguna inspección porque el call center estaba en condiciones antirreglamentarias. Ahí surgieron los despidos masivos, que es un atentado a la organización sindical y a los reclamos que hicimos", explicó Ford.
El dirigente de AEBU dijo que no queda un solo trabajador sindicalizado en la empresa. Algunos renunciaron porque fueron perseguidos y otros fueron echados. "Llegamos a tener unos 25 trabajadores afiliados, pero renunciaban porque las condiciones de trabajo son muy malas: edilicias y ergonómicas. Al día de hoy teníamos 17 trabajadores y los últimos dos renunciaron en la última etapa. Nos quedamos con 15, o sea todo el call center. En la parte comercial, cuando fuimos a afiliar trabajadores, los funcionarios se ponían nerviosos, nos decían que había cámaras y que podían tener problemas", afirmó.
El jueves de la semana pasada, los trabajadores se reunieron con el embajador argentino en Uruguay, Dante Dovena, y con el ministro de la embajada, Guillermo Camarotta. Ambos se comprometieron a comunicarse con el Ministerio de Trabajo argentino y el embajador le afirmó al sindicato que estaba en contra de esas actitudes, según los directivos de AEBU.
Ford dijo que esta es una financiera pequeña en Uruguay, pero que es muy importante en Argentina y por eso pidieron la reunión. "Tiene unas siete u ocho sucursales y unos 50 trabajadores, es una empresa chica dentro de las financieras. Pero en Argentina es muy grande, tiene una red enorme y muchísimos trabajadores, gran parte del mercado de consumo y nos parece que instalarse en nuestro país, con estas condiciones, tenemos que denunciarlo. Si quiere, debe hacerlo con reglas claras y respetando los derechos", sostuvo.
Portal 180 le solicitó una entrevista al gerente general de Credil en Uruguay, Facundo Peña, para conocer su visión sobre el tema, pero no tuvo respuesta.