MSP advierte por dificultades para vacunar contra la tos convulsa

Existen dificultades para controlar la vacunación contra la tos convulsa en los adolescentes, dijo a No toquen nada el director de Salud, Jorge Quian.

Actualizado: 19 de marzo de 2015 —  Por: Redacción 180

MSP advierte por dificultades para vacunar contra la tos convulsa

Adhoc ©Nicolas Celaya

Según informó el Ministerio de Salud Pública (MSP), este año se registró un aumento de casos de tos convulsa y por eso se alertó sobre las medidas de prevención. Los adultos jóvenes son la principal fuente de contagio de esta enfermedad.

Las tos convulsa es una enfermedad respiratoria que suele afectar a niños pequeños (sobre todo menores de seis meses).

En el mundo, desde que se empezó a vacunar a los niños hubo un descenso en los casos, pero a partir de los 90 hubo un aumento. Esto se dio porque los adultos, vacunados cuando niños, perdían la inmunidad y pasaron a ser la principal fuente de contagio.

“Entre las medidas que se tomaron, también en nuestro país, estuvo comenzar a vacunar a los adolescentes a los 12 años con la vacuna de triple (difteria, tétanos y pertussis) pero sabiendo que esa población es difícil porque ningún adolescente por sus propios medios va a vacunarse. En eso es en lo que se insiste en este momento. También se insiste, porque son los adultos jóvenes los que contagian, en vacunar a las mamás a partir de las 28 semanas de gestación para lograr que trasmitan al recién nacido defensas, anticuerpos, para que en los primeros meses de vida, cuando todavía no recibió vacunas, pueda tener algunas defensas frente a la enfermedad y si se enferma que sea más leve”, explicó Quian.

El MSP explicó que cada tres a cinco años se produce un aumento del número de casos en todo el mundo. La última epidemia en Uruguay ocurrió en 2011-2012, o sea que se estaría dentro de lo previsto.

Desde marzo de este año -como explicó Quian- es obligatoria la vacunación contra la tos convulsa en las embarazadas a partir de las 28 semanas de edad gestacional.

Quian dijo que en las embarazadas y los recién nacidos los controles están mejor instrumentados por las herramientas que tiene el MSP, pero en el caso de los adolescentes todavía no hay mecanismos que permitan hacer controles adecuados sobre la vacunación.

Síntomas en los pequeños

En los lactantes los síntomas generalmente son la tos, acompañada de vómitos. El niño se pone morado (cianosis) y se producen detenciones de la respiración.

Los lactantes pequeños, de acuerdo a lo que diga el médico tratante, pueden necesitar hospitalización. De lo contrario se realiza un seguimiento en domicilio y se les recetan antibióticos para evitar la diseminación de la enfermedad.

Cuanto más pequeño sea el niño, más probabilidad tendrá de padecer una enfermedad grave y si tiene comorbilidades, como por ejemplo la prematurez, cardiopatías congénitas o enfermedades respiratorias severas, la situación se puede complicar aún más.