Los murales fueron parte de un proyecto que incluía edificios de apartamentos, una galería y un patio. El edificio empezó a construirse a finales de los 60 pero nunca se terminó.
Actualmente hay un proyecto arquitectónico nuevo y la obra de Oroño estaba en riesgo.
La arquitecta Patricia Roland, directora del área de Espacios Públicos de la Intendencia de Montevideo, dijo a No toquen nada que ahora estudian cómo trasladarlo.
"La primera opción fue preservarlo en el lugar, pero no era posible porque tenía que estar en un espacio abierto y el proyecto nuevo no lo admite. Su traslado podía ser dificultoso por el peso pero es posible cortándolo en piezas chicas y reconstruirlo en otro lugar"; explicó.
Según la arquitecta de la intendencia, la opción es instalarlo en el Museo Blanes.
Tatiana Oroño, la hija de Dumas Oroño, crítica literaria y de arte, describió a No toquen nada que lo que se intenta preservar son cuatro murales destacados de su padre, uno de los artistas más valiosos que integró el Taller de Joaquín Torres García: “la Escuela del Sur”.
La obra tiene "caras entrantes y salientes dentro de una estructura geométrica que era el santo y seña del trabajo de los torregarcianos; estructuras inmóviles que en juego con la luz natural le dan movilidad".
Dumas Oroño se destacó como muralista (más de veinte obras en variadas técnicas: en hormigón, mosaico, madera, cerámica, cemento, terracota, pintura acrílica). También trabajó en escultura en piedra, lámparas, muebles, rejas, vitrales, proyectos para monumentos.