Defensa de la Competencia archivó la actuación de oficio que se inició en julio por este tema. La comisión hizo un estudio preparatorio en el mercado de computadoras y productos informáticos porque Antel permitió que las marcas Lenovo y LG vendan sus productos a través de la empresa como únicos proveedores.
“Se estudió si Antel no estaba haciendo una venta atada o un favorecimiento indebido a alguna empresa en un mercado como el de las computadoras, que no está regulado. De la información que nosotros recabamos y algunos testimonios que tomamos en el oficio, logramos advertir que Antel no tiene exclusividad y hay posibilidad de que esto sea realizado por otras empresas, de modo que consumidor se podría ver beneficiado”, explicó Gomensoro.
La actuación de la Comisión comenzó luego de que el senador Daniel Peña expusiera el caso en el Senado. Antes hubo una denuncia de la Cámara Uruguaya de Importadores de Máquinas de Oficina e Informática (Cuimo), entre las que se encuentran mayoristas de equipos de computación, distribuidores y compañías que brindan servicios en la Comisión de Industria, Energía, Comercio, Turismo y Servicios de la Cámara de Senadores.
Defensa de la Competencia concluyó que Antel no afectó la libre competencia. “El hecho de que lo venda Antel tiene la ventaja de que se puede financiar a través de la factura y tiene la posibilidad de cobro más fehaciente. Es una garantía de cobro muy importante porque las facturas de los servicios públicos pueden admitir un corte de los servicios, entonces, hay menos morosidad. Nosotros entendemos que esta modalidad es buena para el consumidor, en su momento UTE lo hizo, y está abierta a que otros también puedan”, señaló Gomensoro.
El 18 de agosto se le solicitó información a Antel y la empresa colaboró, pero pidió confidencialidad.
“No existe contrato de exclusividad entre Lenovo y ANTEL, otras marcas han realizado propuestas a ANTEL que están siendo analizadas. Tampoco ANTEL es el único canal de venta de Lenovo, existiendo muchos otros”, respondió la empresa, según consta en la resolución.
En el dictamen también se expresa que “Sammel S.A. es quien financia los equipos, aplicando intereses” y que “…ANTEL no compra los dispositivos, ni tampoco los vende, esto lo hace por cuenta y orden de Sammel S.A.; ANTEL únicamente los publicita y exhibe”.
Gomensoro explicó que como el servicio no era exclusivo, Antel no estaba obligada a realizar un llamado. “Es un requisito cuando hay exclusividad o alguien va a comprar una cosa pública que se agota. Acá está abierta la posibilidad de que otras empresas se presenten y está pensado como un beneficio para los usuarios”, dijo.
En este expediente no hay partes y por eso no hay instancias de apelación. El caso fue archivado a raíz de este estudio preparatorio y no se seguirá.
La investigación hubiese sido más profunda si alguna de las partes presentaba una denuncia formal.
Otro tema que se denunció en este caso fue la competencia de Antel para participar en el mercado de las computadoras y TV.
Gomensoro dijo que eso no se analizó porque no era competencia de la comisión. “No estoy insinuándolo, pero podría pasar que la carta orgánica de Antel le impidiera hacer esto. Nosotros no somos quiénes para decir si está bien o mal, sería objeto del Tribunal de Cuentas, el Ministerio de Industria y Energía, que podrían ver los aspectos relacionados con la contratación”, afirmó.