Esta nueva iniciativa de la Sala Zitarrosa de hacer ciclos de cine surgió a partir del vínculo con la Red de Salas Digitales del Mercosur (RSD), que propuso a la sala un proyecto similar al que se está llevando a cabo. En ese momento, el director, Jorge Schellemberg, rechazó la idea por considerar que el recinto era de uso musical. Sin embargo, tiempo después llegaron a un acuerdo, teniendo como premisa que “la música va a seguir siendo la actividad principal de la sala” y que la propuesta “posiciona a la sala como centro cultural”, según dijo Schellemberg a 180.
El director dejó en claro que “un 70 u 80% de la programación va a seguir siendo de música” y que se está “lejos de querer desplazar a la música”.
La RSD es un pilar del proyecto. La organización cedió en comodato un proyector de 8000 números que, sumado a la donación de una renovación total del equipamiento de audio de la sala a cargo de la Embajada de Corea del Sur, dejaron a la Zitarrosa con tecnología de punta.
A través de ese vínculo con la RSD, se exhibirán preestrenos de películas “de autor” uruguayas y de la región. No habrá cine de temporada, películas que estén en cartel en los grandes cines comerciales. Tampoco se venderá pop ni se permitirá el ingreso de comidas o bebidas.
“Creo que una buena programación de cine alternativo genera para la sala otro llamador”, indicó Schellemberg, que agregó que “puede haber un dialogo entre cine y música, y que sus programaciones se complementen y apunten a ofrecer al público variedades de esas que, de repente, el mercado como tal no cubre”.
Entre alguna de las propuestas originales que se tienen en mente, está la de programar funciones de trasnoche y que el músico que toque el viernes en horario central sea quien elige -dentro de las posibilidades de la sala- cuál película será la que se exhibe. “Algo así como, Fernando Cabrera invita a ver tal película, por ejemplo. Buscamos generar un ida y vuelta”, contó el director.
Además, en una sala pequeña que existe en la planta alta -que lleva el nombre de Felisberto Hernández-, habrá conciertos musicales de menor escala. La capacidad de esa sala es de 40 personas. Se realizó un llamado y 150 propuestas musicales se ofrecieron para tocar allí. "Hay muchas propuestas musicales que les cuesta presentarse en una sala para 500 personas y no quedar perdidos. Hay espectáculos de muy buena calidad que de son muy reconocidos por haber tocado con artistas”, contó Schellemberg.
Entre todos las nuevos eventos, el director de la sala calculó que la Zitarrosa tendrá unas 150 actividades más que el 2015, cuando fueron unas 350 y se promedió un número de 100.000 espectadores.
Las entradas tendrán un costo de 130 pesos y los socios de Cinemateca pagarán 30 pesos, lo mismo que abonan en la Sala 18. Además, habrá diversos convenios con tarjetas de actividades.
La propuesta de ciclos de cine en la Sala Zitarrosa comenzó el 4 de febrero con la exhibición de “El hombre nuevo”, documental de Aldo Garay sobre una persona trans nicaragüense que vive en Montevideo cuidando coches. Este film se repetirá todos los jueves de febrero a las 21:00.
Además, este mes se podrá ver “O menino e o mundo” (El niño y el mundo), película de animación brasileña, nominada al Oscar como Mejor película animada. El largometraje se exhibirá en doble horario (17:00 y 19:00) el sábado 20, domingo 21, sábado 27 y domingo 28.