Tanto el presidente de la Asociación, Wilmar Valdez, como sus compañeros de Ejecutivo se refieren a diario a la comprometida situación económica de la AUF. Los principales inconvenientes surgieron a partir de la decisión unilateral de la propia AUF de romper el contrato con Full Play, lo que motivó a su vez que la empresa presentara un recurso de no innovar que obligó a que el vínculo se mantenga mientras dure el juicio.
Sin perjuicio de eso la AUF solicitó que Full Play cumpliera con el pago y aceptó mediante audiencia de oblación y consignación que fuera Pitch, una empresa inglesa que le compró a Full Play los derechos de las Eliminatorias, quien pusiera el millón de dólares correspondiente a dos cuotas del contrato.
Sin embargo, según documentos a los que accedió Contragolpe, el dinero que giró Pitch estuvo a disposición de la AUF durante 15 días y fue la Mutual quien solicitó su embargo a pesar de que había pasado los controles de lavado de dinero en Inglaterra, Estados Unidos y Uruguay.
Los hechos día a día
El 7 de octubre la AUF, a pesar de que antes había iniciado el proceso de resolución de contrato, intimó a Full Play el cumplimiento de su obligación de pago. En el telegrama la Asociación sostuvo que “sin perjuicio de la acción resolutoria instaurada” se intimara a Full Play “al pago del saldo de precio adeudado con más intereses”.
Ante esto se citó a una audiencia de oblación y consignación entre las partes para el 14 de octubre. Allí, Full Play y la AUF se pusieron de acuerdo para que fuera la empresa inglesa Pitch Internacional quien pagara. La jueza Soraya Gougeón afirma en su escrito que Guillermo Piedra Cueva asistido por el doctor Óscar Brum y en nombre de la AUF “acepta el pago ofrecido” de un millón de dólares de Pitch. “Téngase presente la aceptación de la oblación y líbrese orden de apertura de cuenta en el BROU”, dijo al jueza.
Contragolpe accedió a una copia del comprobante por el pago del millón de dólares que, tras pasar los controles del lavado de activos que realiza Inglaterra, Estados Unidos y el Banco Central uruguayo, se acreditó el 28 de octubre en la cuenta del BROU abierta por pedido de la jueza y de la que AUF era el único beneficiario. Cinco días después el pago fue acreditado ante la sede de paz.
Desde ese momento y durante 13 días el dinero estuvo a disposición de la AUF en el BROU. Sin embargo nadie se presentó. Recién el 16 noviembre la Asociación retiró la orden de pago que habilitó la transferencia a su cuenta.
Un día más tarde Uruguay le ganó a Chile por las Eliminatorias y los neutrales fueron a festejar a una parrillada. Allí, en medio de la celebración, el neutral Ignacio Alonso declaró en la página de Tenfield: “No tengo dudas que fue el último partido de Full Play en Uruguay”.
La declaración resulta llamativa si se tiene en cuenta que un día antes la AUF había retirado la orden de pago para recibir el millón de dólares.
El 18 de noviembre se produjo la transferencia hacia la cuenta de la AUF, donde permaneció durante 48 horas.
Un día más tarde la Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales presentó, a través de su abogado Pablo Barreiro, un pedido para que la Justicia inmovilizara el dinero de Pitch. Argumentó que es “a efectos de evitar que se consolide el lavado de activos que esta sede intenta evitar en relación a Full Play”.
Según la Mutual, un artículo el suplemento Ovación del diario El País de ese mismo día la alertó de que Full Play “por la vía procesal de oblación y consignación movió fondos a la Asociación Uruguaya de Fútbol”.
El dinero que ya le pertenecía a la AUF fue congelado un día más tarde por la jueza Adriana De Los Santos. El oficio dispone “el congelamiento e inmovilización de la suma de 990.000 dólares acreditados en la cuenta corriente cuyo beneficiario exclusivo es la AUF o en la cuenta que se encuentren esos fondos depositados”.
Justicia vuelve a dar la razón a Full Play
Este verano la AUF pidió la habilitación de feria para que la Justicia reviera la cautelar de no innovar. Argumentó que la garantía de Caracol por 1.750.000 dólares que presentó Full Play, estaba afectada por una decisión de la jueza del Crimen Organizado.
Sin embargo, la jueza rechazó el pedido de cese de la cautelar entendiendo que eso era un supuesto que no estaba comprobado.
Por tanto, se mantiene el recurso de no innovar presentado por Full Play y que obliga a la AUF a cumplir con el contrato mientras dure el juicio.