“Hoy se hace inminente acordar la modificación cultural del horario de recreación y esparcimiento, ergo del horario de funcionamiento de los boliches, o hay que hacerlo por decreto”, sentenció el alcalde del Municpio B, Carlos Varela.
La Junta Departamental aprobó a fines de abril una medida cautelar para que no haya nuevos boliches por un año en algunas zonas de Montevideo.
La intendencia pretende trabajar ahora en modificar los horarios de la noche como parte de un cambio cultural. El prosecretario de la Intendencia, Cristian di Candia, dijo que no será a la fuerza porque no se puede imponer “de un día para el otro que los boliches cierren a la 1, las 3 o a las 4”.
El alcalde del Municipio B dijo que la intención es negociar pero que si no tendrá que apelar al decreto. “Me parece que hay que procurar un camino de acuerdo pero no tiene que ser una discusión in eternum sino buscar soluciones que atiendan a la problemática y ya que llevaron el péndulo para un lado, lo vamos a tener que llevar para el otro. Llegará un momento en que el péndulo se ubique en el lugar donde debe estar”, señaló.
Varela explicó que algunos comerciantes fuerzan que se llegue a la normativa. “El problema es que hay comerciantes que han llevado el péndulo a un extremo, han tensado la piola y las piolas se rompen cuando se tensan”, afirmó.
Los barrios comprendidos por el Municipio B son Cordón, Parque Rodó, Palermo, Barrio Sur, Ciudad Vieja, Centro, parte de La Aguada, La Comercial y Tres Cruces.
Varela habló en un evento que organizó la Facultad de Ingeniería de la UdelaR en conjunto con la Asociación Uruguaya de Acústica. Una de sus mesas fue “Gestión de la contaminación sonora en Montevideo”.
El alcalde explicó el alcance de la medida cautelar de prohibir nuevos boliches en esa zona.
“La medida cautelar establece dos zonas, una en el Municipio CH y otra en el B, donde hasta tanto se tenga el mapa sonoro, o sea un diseño de toda la ciudad con respecto a los ruidos y se pueda determinar políticas claras sobre el tipo de actividad que se pueden habilitar, en estas zonas y a demanda de los propios vecinos para mitigar algo que puede ser más complejo aún es no permitir la instalación de nuevos emprendimientos de estas características”, explicó.
Di Candia, Varela y el alcalde del Municipio CH, el nacionalista Andrés Abt, impulsan una negociación para “pensar la movida” nocturna. Allí participan integrantes del Departamento de Cultura, Secretaría de la Juventud, servicio de Inspección General y Asesoría Jurídica junto a más de veinte empresarios de distintos rubros de la actividad nocturna.
El viernes 21 de abril la Intendencia informó que se avanzará en dos líneas de trabajo paralelas. Primero, generar propuestas de convivencia y cambio cultural a través de acuerdos entre propietarios de establecimientos y vecinos de los municipios B y CH. Además, se enviaría a la Junta Departamental un proyecto de decreto para limitar la instalación de nuevos establecimientos de espectáculos públicos en las zonas afectadas. Esto se aprobó.