"Son rubros que en el consumo diario no pesan pero a su vez son productos de rápida respuesta, o sea, es puntual la suba porque realmente se vieron afectados los cultivos de hoja, un poco por los calores excesivos de febrero y después también por las lluvias de abril, pero de rápido respuesta: en cinco o diez días volvemos a tener esos productos a precio normal en la góndola", explicó Gabard.
"Si los contamos y decimos 'la mayoría subieron' seríamos injustos. Yo diría que se le está haciendo bullying a las frutas y hortalizas", opinó.
Según Gabard, en el escenario actual de aumento de precios a los consumidores, existe un componente de especulación.
"La especulación se da desde el momento que decimos 'va a subir la cebolla porque cayeron lluvias'. La cebolla ya fue cosechada y está guardada en cámaras. Insistimos con esa noticia y es lógico: me guardo la cebolla y la voy largando de a poquito, porque es como que tengo patente para venderla cara. Todas las señales me están diciendo que la cebolla tiene que ser cara, perfecto. Indirectamente la estamos encareciendo", señaló.
La directora reconoció que más allá de los efectos del calor de febrero y las lluvias de abril existe actualmente un escenario de precios bastante más altos en general que a esta altura del año pasado, pero advirtió que esa comparación es respecto a un año con precios más bajos que e promedio histórico.
En 2015 "prácticamente todos los productos entraron con precios por debajo del promedio, entonces deberíamos hablar de una recuperación. Si lo miramos con el 2014 no estaríamos tan alejados", explicó.
En abril, según el Índice de Precios al Consumo difundido por el Instituto Nacional de Estadística, el rubro "Legumbres y hortalizas" subió 4,49%. El aumento se explica por subas en tomates (7,03%), zanahorias (24,84%), cebollas (4,39%), zapallos (4,64%) y morrones (24,12%). Además hubo bajas en acelgas (-8,55%), lechugas (-20,43%) y papas (-3,99%).