Con gol de Miguel Borja a los ocho, los colombianos se quedaron con el trofeo en un partido jugado a estadio lleno y en el que Independiente del Valle luchó hasta el final.
Atlético Nacional fue el mejor de principio a fin. Paseó su fútbol por las canchas de América y este miércoles, en su estadio y ante su gente, gritó campeón. El equipo de Rueda ganó con luz su grupo y luego despachó a Huracán, Rosario Central y San Pablo. En la final jugó ante un digno rival. Los de Repetto dejaron todo, lucharon con sus armas pero no pudieron.
El partido lo controló el locatario desde el comienzo. Con una presión asfixiante y dominio de pelota, arrinconó a Independiente contra su arco.
Borja se perdió un gol a los 30 segundos pero a los ocho tuvo su revancha y no perdonó.
Pasados los primeros 15, los ecuatorianos pudieron acomodarse en el campo para luego tratar de lastimar con pelotazos contra el área de su adversario. Pero le costó mucho lastimar.
Atlético Nacional generó un par de chances muy claras que no concretó.
La segunda parte la comenzó mejor Independiente. Con el ingreso de Uchuari, logró movilidad y profundidad. Sin embargo tras los primeros 10 minutos volvió a ser el local el dueño del partido.
Borja tuvo otras dos posibilidades para sentenciar pero no lo hizo.
En los últimos minutos, Atlético Nacional se defendió de la mejor manera posible: con la pelota. Cuidó el balón hasta que Pitana marcó el final del partido.