Según publica El País de Madrid, varias páginas se aprovechan de la facilidad de compartir en Facebook Live videos en vivo y burlan los derechos de las empresas que televisan los partidos de las ligas más importantes.
La nota cuenta como a través de un entramado de enlaces a otros perfiles, que se crean especialmente y desaparecen ni bien termina el partido, estas emisiones piratas llegan a juntar a cientos de miles de espectadores y acumulan millones de reproducciones.
Unos 600 millones de espectadores vieron el último Barcelona-Real Madrid a través del sistema tradicional de abonados pero cientos de miles lo hicieron a través de emisiones piratas de Facebook. Una de ellas, de la página Capitanes del Fútbol, llegó a tener a 700.000 personas conectadas a la vez y, en el descanso, ya acumulaba cuatro millones seiscientos mil visionados.
¿Cómo lo hacen?
El sistema está pensado para saltear las normas de Facebook. Existen varias páginas que alimentan una comunidad con cientos de miles de seguidores que publican fotos, memes y gifs sobre fútbol. Para evitar que les cierren el perfil, ellos no emiten los partidos sino que se limitan a anunciar las publicaciones de otras páginas y compartirlas.
Según cuenta la nota de El País, en ocasiones se crea incluso un entramado de perfiles intermedios que van redirigiendo a otros que son los que realmente emiten la señal con el partido. Esas otras páginas son efímeras y abren y cierran a veces solo el tiempo que dura un partido. Cuando este acaba, todo lo que pueda ser sospechoso - enlaces, comentarios, anuncios de horarios - desaparece. Y las páginas principales vuelven a parecer perfiles que se dedican a hablar sobre fútbol.
Facebook estrenó a fines de 2015 su servicio de video en streaming y el año pasado potenció los contenidos de Facebook Live. Técnicamente, cualquier teléfono con conexión a internet puede emitir un vídeo en directo.
Sin embargo, en este caso, la calidad es la misma que la televisación. Para pinchar la transmisión y retransmitirla basta con que alguien tenga contratados los partidos, un programa gratuito de emisión de vídeo sincronizado con Facebook a través de una clave que da la red social para cada vídeo en directo. El resultado es que se transmite lo mismo que se ve en la pantalla de un ordenador y con la misma calidad. Nada de teléfonos grabando directamente a una pantalla.
La principal novedad de esta nueva forma de piratería es que el consumidor no debe navegar por páginas piratas y probar enlaces en los que la voz y la imagen van desacompasadas. En esencia, alguien que se une a esas páginas no hace más que formar parte de una comunidad a la que le gusta el fútbol. De hecho, a veces no es ni siquiera necesario seguirlas: si alguno de tus contactos le da like o comparte el partido, puede aparecer en tu Facebook sin que estés ni siquiera buscándolo.