Gran Hermano y la “fórmula del éxito”
Gorban llevó a cabo un ciclo de charlas en la Facultad de Comunicación de la Universidad ORT y presentó su libro “Pura Coincidencia”. “El libro contiene historias reales, pero que fueron alteradas un poco para hacerlas más interesantes, por eso es ficción”, explicó. Allí, por ejemplo hay anécdotas de la juventud del productor argentino en un barco y, además, revela su pasado como militante político de izquierda. Gorban habla rápido, se deriva de un ejemplo a otro en sus respuestas y vuelve a encausarlas.
¿No hay límites en lo que se muestra en televisión?
Creo firmemente en el público como regulador de esas cosas. El límite nunca es claro y el riesgo crece por esto de dar un poquito más. Cuando alguien se ceba y se pasa, el público lo castiga. Hace unos años atrás, en la Argentina, estuvo el caso de un Juez (Norberto Oyarbide) que fue descubierto dentro de un prostíbulo gay (Espartacus). Ahora, resulta que además el juez era el que tenía que investigar la red de prostitución masculina. El escándalo era que el tipo estaba en un prostíbulo, cuando tenía que evitar que eso sucediera. Pero hubo un programa periodístico, que era considerado de los más serios, que mostró al juez en la cama teniendo relaciones. Era innecesario y el programa pagó las consecuencias con la gente. Ahí te fuiste a la mierda.
¿Qué pensás del concepto “Televisión basura”?
Yo respeto las elecciones y que a mí no me guste un programa, no convierte en basura lo que la gente quiera ver, ni la música que quiera escuchar, ni los contenidos de cualquier tipo que quiera consumir. Por algo tenemos diferencias que nos enriquecen. No me creo tan elitista, iluminado, ni soy tan soberbio, ni creo ser tan inteligente, como para decir que lo que otros consumen sea basura.
¿Cómo definirías a Gran Hermano?
Es un reality show, un juego de resistencia, de convivencia y es un programa que habla de los vínculos. Es una experiencia profesional y humana increíble. Te lleva a transitar por lugares que de otra manera no se viven. Conocés historias de vida de la gente, las potenciás, ves sus miedos y todo lo que una sociedad le hace a las personas y lo que las personas le hacen a la sociedad. Es enriquecedor si lo sabés mirar. Ahora, si te escondés y decís que es televisión basura, quizás no seas capaz de ver más que basura. Cada uno ve lo que puede ver.
¿La mayoría de los que entran a la casa, ven al programa como una puerta a la televisión?
A Gran Hermano entraron 80 pibes y en la televisión habrá 15. No te garantiza nada. No es un casting de talentos, vos para entrar ahí no tenés que saber actuar, ni saber cantar ni nada. Tenés que tener una personalidad o un potencial que haga que… y punto. Ahora, si después les pasa como a Daniela Ballester de Gran Hermano uno, que estudió locución y hoy trabaja en un noticiero, está buenísimo. Pero se capacitó. Ximena Capristo, que hoy es vedette, genial. A otros no les interesó ese camino, estudiaron, atienden un kiosco o siguen siendo vagos como antes de entrar a la casa. No hay un mandato de fama.
¿Gran Hermano fue tu producto más importante?
Todos son diferentes, es como que le preguntes a un padre qué hijo quiere más. Operación Triunfo me emocionó mucho, Talento Argentino también y me generó un placer enorme.
¿Cómo se explica el éxito de un reality show?
La pantalla gira hacia el público que se vuelve protagonista. En el futuro no van a predominar, pero si van a tener su cuota de espacio. Hoy el programa más visto en Argentina es una ficción, el año pasado fue un reality show. Si mirás para atrás, ha ido cambiando. Hay una búsqueda de contenido, el reality es un nuevo género, pero no es lo que la gente va a ver siempre.
¿Se le encuentra explicación a la preferencia de la gente por determinados productos?
Tiene que ver con que si están más enojados o menos enojados, si el país esta en conflicto o si la gente tiene ganas de ver historias que la identifiquen. Cuando en Argentina hicieron el corralito en los bancos, la televisión se llenó de programas periodísticos porque la gente quería saber qué había pasado con su plata. Si uno pudiese dominar esas cosas tendría la fórmula del éxito.
La televisión del futuro
Umberto Eco definía a la televisión como la “ventana al mundo que te traía felicidad a tu casa” y quienes estaban en ella eran “estrellas inalcanzables”. Según explica Gorban, aparecen cada vez más “estrellas” gracias a la importancia que cobra internet. “Ahora, la omnipotencia que tenía la televisión comienza a romperse. Empieza a ser habitada por gente común que manda mensajes, videos y tiene su propio blog. El documental que se llama 102 minutos sobre torre gemelas es material producido por la gente. Serán contenidos más caseros o menos caseros, pero hechos por cualquiera. No existen más historias con castillos de princesas. Los programas periodísticos no son periodistas que cuentan, es la gente. La televisión muestra historias reales, ya no es Superman. Se está reformando la pirámide”, explicó. Desde la visión de Gorban, se deduce que Gran Hermano, el desarrollo tecnológico y la nueva televisión tienen mucho en común.
¿Cómo ves tu carrera televisiva en el futuro?
Dentro de diez años sospecho que el medio me va a comer (suspira). Los jóvenes hoy tienen acceso a la tecnología mucho antes que nosotros. Hoy editás en cualquier computadora desde tu casa, que no está mal, está buenísimo, pero quienes no nacimos ahí somos más lentos y si todo se reformula nos quedamos afuera.
¿De qué se trata esa reformulación?
Los medios de comunicación que se vienen son los que tienen presencia tecnológica. Hay algunas corrientes de pensamientos, que yo suscribo, que dicen que en los próximos años vamos a ser testigos del fin de la televisión.
¿No va a haber más televisión?
En realidad deja de funcionar como broadcasting, que es la antena que genera ondas para ser recibidas por las televisiones. Se está pensando que todo se va a fundir con la computadora y es infinita la listas de cosas que vas a tener. En Corea, el nuevo concepto de televisión se llama My Time, no es Prime Time (horario prioritario) o Dark Time (horario nocturno), ni ningún otro. Yo conecto mi chip al plasma, la compu o el celular y veo el contenido que descargué cuándo quiero y dónde quiero. Por ejemplo, una encuesta demostró que con esto creció el consumo de contenidos televisivos en el baño.
¿La gente podrá descargar su programa de televisión y mirarlo directamente sin comerciales?
Los ponchas y tu computadora no te lo carga, te lo transmite. Se recibe en vivo la señal de televisión. En Telefe ya se está probando con películas.
¿Qué va a pasar con la publicidad?
Las tabacaleras americanas están invirtiendo 10 millones de dólares anuales para tratar de ver por dónde va a circular el dinero de la publicidad. Una de las cosas que ya se está probando es que si ves una cafetera que te gusta, toques la pantalla y te lleguen los datos a través de un mensaje de texto.
¿Creés que van a desaparecer los canales de televisión?
Seguramente van a tener que reformular sus contenidos para que la gente los descargue desde su sitio web. Tendrán que cambiar su manera de producir, porque se necesitan dispositivos más pequeños y se rompe la distancia, no tenés que traerte una película o una serie de Estados Unidos. Se hace una ficción y se la cuelga, pero no se transmite. La gente la ve en el momento que quiere desde el sitio del propio canal. Si tu presupuesto es para producir cinco horas, se producirán cinco horas. Ya no se va a ir de Canal 4 a buscar contenidos de Telefe, porque la gente los va a ver directamente de ahí. Tendrán que generar contenidos propios.