El proyecto señala que los militares quedan habilitados a patrullar, a identificar personas, control de vehículos y a detener en caso de flagrante delito.
El único voto en contra fue del diputado de Unidad Popular, Eduardo Rubio. Dijo que estos son pasos represivos y lo comparó con Brasil y la militarización de las favelas.
“Con la misma razón de combatir un delito, un tráfico, el narcotráfico y el terrorismo, son pasos que se van dando que se van dando en el incremento de lo que es la presencia represiva de las Fuerzas Armadas”, afirmó.
El colorado Ope Pasquet discrepó con Rubio sobre la comparación con Brasil y la actuación militar en las favelas.
“Las favelas están muy pobladas y acá lo que se excluye de la actuación de las Fuerzas Armadas son justamente los centros poblados. Ahí es donde no van actuar. Esa consideración hay que tenerla presente porque ubica esto en su justa dimensión. Si la Armada custodia las fronteras marítimas y fluviales. Si la Fuerza Aérea vigila el espacio aéreo, ¿dónde está el problema de fondo para que sea el Ejército el que custodie la frontera seca?, preguntó.
El nacionalista Pablo Abdala votó a favor pero dijo que no queda claro el alcance de la autonomía de los militares en la frontera.
“No hay o no surge una definción muy clara en cuanto a que los militares que vayan a actuar estarán bajo el mando de la Policía. No lo estarán. En el mejor de los casos coordinarán pero actuarán con absoluta independencia del Ministerio del Interior. Yo hubiera sido partidario de resolverlo de una mejor manera. Pero como lo perfecto es enemigo de lo bueno, voy a votar”, dijo.
El diputado advirtió que quedan “algunas ventanas abiertas” por donde no se sabe qué “puede llegar a colarse”.
Producción: José Benítez.