Una película para Clemente Estable, el maestro adelantado y olvidado

“En realidad yo de Estable no sabía nada y no lo conocía”. Así comienza el trailer de la película ‘Clemente, los aprendizajes de un maestro’ pero la frase se podría atribuir a muchos uruguayos. El documental busca reivindicar el legado de una figura uruguaya olvidada.

Actualizado: 28 de junio de 2018 | Por: Redacción 180

Una película para Clemente Estable, el maestro adelantado y olvidado

Pablo Casacuberta (Todos los derechos reservados)

Clemente Estable es para muchos el nombre del Instituto de Investigaciones Biológicas. Solamente eso. Pero Estable fue un maestro y científico destacado que trabajó junto al Premio Nobel de Medicina Santiago Ramón y Cajal y sus investigaciones sobre contactos interneuronales mantienen su vigencia hasta hoy.

Pero hay más: Estable fue el iniciador de la profesión de investigador en Uruguay, creó el instituto que lleva su nombre y consiguió la incorporación del régimen laboral "full time" en el Estado.

El director del documental sobre Clemente Estable, Pablo Casacuberta, dijo a No toquen nada que “Clemente Estable es el epítome de lo que el uruguayo puede llegar a hacer. Era el noveno hijo de una familia de 14 hijos, inmigrantes italianos, analfabetos, en el campo. A partir de ahí el tipo hacer un carrerón”.

Además, entre los rasgos de su personalidad se destaca su habilidad para conseguir resultados. “Todo aquello que faltaba, en vez de reclamarlo, fue y lo hizo. Me parecía interesante presentarlo como modelo de rol para los niños y jóvenes, que parece que solo pueden ser futbolistas o cantantes. Estable empezó de uno de los orígenes más humildes posibles y terminó creando un país dentro del país”, agregó Casacuberta.

La película incluye anécdotas, relatos de uno de los hijos de Estable, voces de investigadores, docentes y especialistas que recuerdan y reivindican los aportes del protagonista de la historia.

Interdisciplinario, dedicado y olvidado

Casacuberta contó diferentes aspectos de la personalidad de Clemente Estable, a los que accedió durante la investigación y recopilación de material para el documental.

“Era muy interdisciplinario. Hacía expediciones para clasificar especímenes de especies locales, acompañados de un poeta que declamaba cuando paraban a tomar agua. Tenía una sensibilidad muy artística, estuvo relacionado con intelectuales, jugaba en todas las canchas”, dijo Casacuberta.

Clemente Estable llegó a estar en dos álbumes de figuritas que presentaban a “cracks del Uruguay, en una época en la que los modelos de rol que se le mostraban a los jóvenes no eran solo futbolistas. Tuvo sellos postales y hay 19 escuelas con su nombre en nuestro país”, agregó Casacuberta.

Sin embargo, eso no quiere decir que su legado se prolongue como debería. Estable escribió una serie de textos sobre pedagogía y educación, que se conocen como el Plan Estable para la educación y coinciden “casi punto por punto” con lo que la UNESCO lanzó como los objetivos de la educación al final del siglo XX.

“Estable iba 60 años adelantado. La educación basada en proyectos, los trabajos colectivos, trabajar en base a preguntas y borrar las fronteras entre asignaturas era parte del discurso de Estable hace 60 años”, sostuvo Casacuberta.

“Estable pasó al olvido por el cambio ideológico que ocurrió en Uruguay, lo que antes era una construcción hacia adelante fue reemplazado por la construcción de identidad, asimilada a la tradición, difuminando la construcción hacia el futuro con un énfasis en una especie de nostalgia”, reflexionó.

Otra faceta destacada de Estable era su dedicación. Manejaba el concepto de “todo el tiempo, todo el hombre”, referido a que si alguien encontraba su verdadera vocación, tenía que dedicarse de lleno a eso.

Casacuberta contó que durante su investigación para el documental le contaron que Estable tenía una herramienta para medir el entusiasmo de alguien que le proponía un proyecto. Lo citaba para reunirse un domingo a las ocho de la mañana y luego de tres o cuatro encuentros a esas horas, confirmaba que estaba entusiasmado. “Tenía un enorme nivel de entrega y un bajísimo nivel de queja”, sintetizó Casacuberta.

La película se puede en la Sala B del Auditorio Nelly Goitiño del Sodre. Será proyectada del viernes 29 de junio al domingo 1 de julio, a las 20 horas; del jueves 5 al domingo 8, a las 18.30; del jueves 12 al domingo 15, a las 19.30 y del jueves 19 al 22, a las 17.

El costo de las entradas es de 200 pesos. Hay descuento del 50% para estudiantes de cine y comunicación audiovisual, para socios de Cinemateca y Asoprod y cupo para Socio Espectacular. Las entradas estarán a la venta en boletería de la sala y a través de Tickantel.