Nacional: no había médico y no llamaron una ambulancia cuando se lastimó Cabrera

Cuando Matías Cabrera chocó su cabeza con un compañero, no había ningún médico en el entrenamiento de Nacional. El jugador estuvo inconsciente y sangró por la boca pero a nadie se le ocurrió llamar a una ambulancia. Luego de reanimarlo, contactaron al doctor José Luis Luvizio quien recomendó que lo llevaran a hacer una tomografía. El traslado fue en el auto personal del fisioterapeuta Walter Ferreira. Allí tuvo las convulsiones. El jugador mejora luego de la operación de cráneo.

Actualizado: 27 de noviembre de 2009 —  Por: Diego Muñoz

Nacional: no había médico y no llamaron una ambulancia cuando se lastimó Cabrera

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Detrás del terrible golpe de Cabrera, que le provocó una fractura de cráneo y un coagulo en la cabeza, hay dos datos impactantes: en el entrenamiento no había ningún médico. Dirigentes y jugadores consultados por 180 lo confirmaron.

El presidente de Nacional, Ricardo Alarcón, expresó a 180 que “fue una fatalidad, un hecho increíble” y sobre la ausencia de un doctor comentó que “siempre el departamento de sanidad está presente con alguno de sus integrantes. La ausencia de los médicos en algunas prácticas pasas en todos los clubes y ocurrió en toda la historia. Lo importante es que el chico está bien y en buenas manos”.

Cuando el jugador saltó a buscar la pelota y chocó con la cabeza de otro compañero, transcurría la práctica de la mañana. Ante el impacto, cayó sobre el césped. Estaba inconsciente y

sangraba por la boca. "No sabía ni dónde estaba. Le preguntábamos cómo estaba y no respondía", contó Mathías Cardaccio en El País. Los jugadores se asustaron y los técnicos llegaron rápido al lugar. Pero no había doctor para atenderlo. Los trabajos del fisioterapeuta Ferreira y la colaboración del profesor Eduardo Arismendi y del técnico Eduardo Acevedo lograron reanimar a Cabrera. El jugador, mareado, se fue a bañar.

Allí llamaron al doctor Luvizio, quien recomendó que fueran a hacerle una tomografía computada para descartar lesiones en la cabeza. El jugador había estado desmayado e inconsciente pero nadie tuvo la previsión de llamar a una ambulancia para que lo trasladaran. Después de la ducha, Cabrera se cruzó con Cardaccio quien le preguntó cómo se sentía y no recibió contestación. “Ahí vi que estaba pálido, entonces fui y le dije a Walter que no lo veía bien", contó.

Jugador y fisitoreapeuta se subieron al vehículo y salieron hacia La Española. En el viaje, Cabrera tuvo convulsiones y tuvo vómitos. Ferreira, que manejaba el auto, frenó y volvió a reanimarlo. Cuando llegó a La Española, la tomografía demostró que el jugador tenía un coágulo y los médicos de la Sociedad decidieron operarlo para que drenara. En la intervención, confirmaron que el sangrado era producto de la fractura de un hueso del cráneo y no de una arteria.

El doctor Víctor Soria realizó la operación y comprobó que no había daño cerebral. Cabrera sigue en el CTI neuroquirúrgico de La Española.

Soria dijo luego de la intervención que el hematoma se produjo “a raíz del trazo de fractura que le produjo el golpe en la cabeza. Ese trazo parte el hueso frontal en una extensión bastante importante en lo que se refiere a traumatismos de este tipo. Esto produjo una fractura

amplia, de casi 10 centímetros de longitud, entre un punto del cráneo hasta la parte media. El sangrado del hueso fracturado es lo que produjo el hematoma. Se le extrajo un hematoma importante, de unos 4 centímetros de espesor y el paciente está lúcido y no tiene lesión

neurológica alguna".