Julieta Venegas volvió a tocar en su “querida” Montevideo

El concierto de Julieta Venegas el sábado 7 en el Antel Arena no solo trajo de nuevo un show internacional a Montevideo, también consolidó “el romance” de la mexicana con Uruguay.

Actualizado: 09 de noviembre de 2020 —  Por: Mauricio Erramuspe

Julieta Venegas volvió a tocar en su “querida” Montevideo

Julieta Venegas en el Antel Arena (Foto: Mauricio Rodríguez)

El aforo normal del Antel Arena ronda los 10.000 espectadores en su formato 360. Pero con las medidas tomadas por la emergencia sanitaria puede recibir solo 2.900 personas. A pesar de las limitaciones, fueron varias las razones que hicieron de este concierto un acontecimiento especial, quizás histórico.

Finalmente fueron más de 2.000 personas las que disfrutaron de un show íntimo en el que Julieta Venegas repasó todos sus éxitos. El público debió usar mascarilla en todo momento (salvo cuando estuviera consumiendo alimentos o bebidas) y en el ingreso pasaba por la obligatoria desinfección de manos con alcohol en gel y toma de temperatura. Las filas en los puestos de venta de alimentos o bebidas guardaban la distancia de dos metros entre cada uno de los clientes. Los baños también estaban adaptados al distanciamiento.

En las tribunas, las personas debieron sentarse de a dos, dejando otras dos butacas de separación con el siguiente par de personas.

El escenario cuadrado en el centro del campo tenía armados los distintos sets de instrumentos que Julieta usaría a lo largo del concierto.

El primero fue el piano, donde la mexicana abrió el show con “Ilusión” para luego tocar “Amores platónicos”, “Todo está aquí”, “Te vi” y “Ya conocerán”. En el sexto tema Julieta recibió a su primer invitado. El pianista Luciano Supervielle subió al escenario para hacer dos hermosas versiones. La primera fue el clásico de Eduardo Mateo “Hoy te vi” y luego “Sola”, en la que Venegas musicalizó un poema de Idea Vilariño.

Entonces, Julieta dejó el piano y fue hacia las guitarras. Primero hizo “Canta, canta” y “Despechada mexicana” acompañándose con el cuatro. Le siguieron “Debajo de mi lengua” y “Canciones de amor” ya con la guitarra.

Fue el momento para que Emiliano Brancciari, de No te va gustar, subiera al escenario para cantar “Chau” (que Julieta grabó en el dvd “Otras canciones” de la banda uruguaya) y “Andar conmigo”.

Julieta continuó sola con su acordeón para hacer “Ese camino”, luego “Esta vez” y “Despedida” en el piano.

La tercera invitada fue Papina de Palma para cantar “Oleada”.

El concierto avanzó con “Mis muertos”, “Algo está cambiando” interpretados por Julieta con el cuatro y luego “Adoro” en el piano.

En el que fue quizás fue el momento más emotivo y energético de la noche, la rapera Eli Almic subió al escenario para que hicieran un mashup entre dos temas. “Mujeres”, de Julieta, y “Brujas”, de Eli, levantaron los puños de la platea femenina. Luego ambas continuaron con “Eres para mí”.

Julieta cerró con “Me voy”. Los clásicos “Limón y sal”, “Lento” y “El Presente” llegaron con los bises.

Además del carácter histórico por la reapertura del Antel Arena, seguramente el concierto sea recordado por lo que pasó arriba del escenario. Hubo grandes temas, muchos de ellos clásicos, interpretados por una música que se decía y se veía feliz de poder volver a presentarse en vivo. Residente en Buenos Aires, la cantante tuvo que hisoparse antes de ingresar a Uruguay y luego hacer una cuarentena de siete días. Pero el resultado valió la pena.

Julieta Venegas tiene una relación especial con Uruguay y eso se sintió. Dijo estar sorprendida por la calidad artística que encuentra en un país tan chico y abrió el juego a dúos que seguramente trasciendan en el registro fílmico del show.

En varios momento se habló de la necesidad de volver a tocar en vivo y de que estas experiencias, a pesar de las limitaciones, puedan darse. Y al bajar del escenario, la ovación y el saludo del público terminaron de cerrar una noche de regreso a escena y de felicidad. Que se repita.

Fotos: Mauricio Rodríguez.