La medida se dará en el marco de un “relanzamiento del Plan de Equidad”. Según el politólogo, se trató de un plan “sustantivo” porque no solo abarcó políticas relacionadas con los sectores más vulnerables, sino también políticas universales como la salud y la educación.
Scagliola se refirió a la deserción en la Educación Media como uno de los mayores problemas que se dan hoy en día. “La política universal, en este caso, es el sistema educativo, pero tenemos problemas que están focalizados en la población de menores recursos, donde tenemos una trayectoria de años y años donde no mejoramos los niveles de egreso del Ciclo Básico, y del Bachillerato”, explicó. En la actualidad, uno de cada tres liceales no egresa del Ciclo Básico y, en Bachillerato, la relación es dos de cada tres. “Si nosotros seguimos con una política universal que no reconoce esas particularidades, la gente se nos va a ir cayendo del sistema educativo”, concluyó.
Es por eso que el Mides tiene pronta “una batería de intervención”, que incluye la medida anunciada en No toquen nada.
El programa Compromiso educativo implica “una transferencia monetaria de aproximadamente 1.000 pesos para todos aquellos jóvenes que están en riesgo de desvinculación del sistema educativo”, según definió.
El riesgo de desvinculación se estudia mediante informes de los docentes y de trabajadores sociales. Además, se tienen en cuenta datos cuantitativos, como los ingresos del hogar y las características de las zonas donde viven.
“Son mil pesos durante ocho meses. Vamos a comenzar este año con 1.500 jóvenes con la definición, en la medida de que seamos exitosos, ir ampliando este proyecto”, detalló.
Los primeros jóvenes que recibirán esta transferencia monetaria serán los que estén cursando cuarto año de liceo. “Después lo vamos a ir extendiendo a los otros años de Bachillerato y, en la medida de las posibilidades, al resto de la Educación Media”, anunció, al tiempo que informó cuál es la meta para el quinquenio: “unos 23.000 jóvenes”.
“Una transferencia monetaria sola no basta”, reconoció. “Tiene que haber un acompañamiento, y ahí hay una innovación que para mí es sustantiva. Por un lado, hay un acuerdo entre la familia, el estudiante y el centro educativo. O sea, la familia se compromete a apoyar a ese estudiante, para que siga concurriendo al centro educativo. Por otro lado, vamos a convocar a 'referentes pares', que -básicamente- son estudiantes universitarios que se comprometen a realizar una práctica solidaria de acompañar a estos liceales en la realización de las tareas”. Estos referentes pares serán puestos voluntarios pero se están buscando incentivos, dijo Scagliola, por ejemplo, que se cuenten como créditos a nivel universitario.