Anuncio de ETA es "muy positivo" pero tiene "sombras"

A punto de cumplir 53 años de actividad, ETA anunció esta semana el fin de sus actividades armadas. Luego de causar 864 víctimas mortales y miles de heridos en sus atentados, la banda terrorista reclama ahora negociar con los gobiernos de España y Francia. Florencio Domínguez, redactor jefe de la Agencia de Noticias Vasco Press, habló con No toquen nada del significado de esta declaración. El combate a ETA y a su entorno político “ha sido muy eficaz”, dijo. “Al final se ha impuesto la victoria de los demócratas”.

Actualizado: 22 de octubre de 2011 —  Por: Redacción 180

Anuncio de ETA es "muy positivo" pero tiene "sombras"

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Entrevista emitida el viernes 21 en No toquen nada, Océano FM.

¿Se podía prever que esto pasara o lo tomó por sorpresa?

Se esperaba una declaración de ETA, no se sabía en qué términos iba a ser, sí que iba a responder a la conferencia internacional. Probablemente fue un poco más lejos de lo que se podía esperar, a la vista de su trayectoria y de su resistencia a renunciar al terrorismo. Fue una sorpresa agradable.

¿Lo ve como algo irreversible o hay dudas a la luz de una relectura del comunicado?

Es un muy positivo, hay que destacarlo. Pero hay que mencionar dos sombras porque no se hace referencia a ellas en la declaración. La primera es qué pasa con las armas. La segunda es que ETA continúa como organización. Sigue habiendo una organización clandestina que además está armada, aunque esté muy débil. Probablemente ETA lo que pretende es negociar el desarme. Ha paralizado el terrorismo voluntariamente pero lo que pretende ahora es negociar el desarme con el gobierno a cambio de medidas favorables para sus presos.

En el comunicado, los voceros de ETA homenajearon a sus caídos y a sus presos pero no hicieron referencia a las 864 víctimas de sus acciones.

Exactamente. ETA en ese fragmento trata de justificar su trayectoria de atentados y de asesinatos, recuerda a sus miembros que han sido detenidos o muertos en estos años. No tiene la menor consideración hacia las víctimas mortales que ha provocado, los miles de heridos, de familias destrozadas.

Las organizaciones de víctimas reaccionaron de manera incrédula ante el anuncio.

Tenemos la experiencia de que ETA ha roto varias veces expectativas que hubo en el pasado, esperanzas de que definitivamente dejara la violencia. Anunció treguas que unas veces dijo que eran indefinidas y otras permanentes. Al final siempre las rompía. Eso ha generado sospechas y recelos hacia la credibilidad de ETA.

Ricardo Leiva: Respecto a la debilidad de la banda leía en El País de Madrid que quedan entre 50 y 60 miembros activos y que en realidad la mayor parte de ETA está presa, son 700 integrantes que están en la cárcel. ¿Esa es la imagen que usted tiene de la situación de la banda?

Sí. La decadencia de ETA es un proceso que ha durado 10 años. En diciembre ETA va a cumplir 53 años pero en la última década ha sido un proceso de decadencia muy acelerado. Ese proceso empezó a finales de 2001 y a finales de 2002 ETA hizo una revisión de su situación, la dirección se reunió para estudiar cuál era la situación en ese momento. Allí se hizo un conteo de los efectivos y los datos de esa época eran de 514 miembros activos y 517 miembros en la cárcel. Al día de hoy se calcula que puede haber en libertad unos 50 miembros o a lo mejor menos. Esto sin contar una docena de huidos que hay en América Latina. En la cárcel hay 702 miembros de ETA.

¿Qué peso tienen los mandos que están encarcelados?

En los últimos años los directivos de ETA cuando entraban en prisión formaban una especie de de consejo asesor, una dirección que operaba desde las cárceles. En el pasado aquel que entraba en prisión perdía todo el poder y tenía voz pero no voto. Últimamente la debilidad de quienes estaban en libertad lleva a que consultaran a los que estaban en la cárcel. Pero las decisiones las tienen que tomar los que están afuera, los que controlan las armas.

Joel Rosenberg: ¿Qué tipo de penas tienen los principales responsables que están presos?

Hay de todo. Hay dirigentes que suman penas y tienen cientos de años de condena pero hay otros que están a punto de cumplir la condena porque llevan 20 y tantos años en la cárcel. Les queda poco para salir.

¿Cómo ha influido la realidad política actual del gobierno del País Vasco en esta situación, la relación que tiene con el gobierno español?

El País Vasco está gobernado por un presidente de Gobierno socialista, del mismo partido que el señor Zapatero, contando con el apoyo del Partido Popular. Es decir, los dos grandes partidos nacionales deciden estos cuatro años de Legislatura. Luego hay una fuerza emergente que es la Izquierda Abertzale, hasta ahora afín a la organización terrorista. Se ha presentado como una coalición y tuvo resultados favorables en las elecciones municipales del mes de marzo. Ahora van a formar otra coalición para las elecciones nacionales y probablemente se beneficien de este anuncio de ETA. Luego está el partido nacionalista tradicional, el que ha sido mayoritario durante décadas, el PNV, que ahora ve cómo la hegemonía dentro del nacionalismo se la disputa esta nueva fuerza política.

¿Cuál ha sido la estrategia del gobierno español en los últimos años?

Ha sido una combinación de persecución eficiente contra toda la estructura de ETA, la que operaba en España y la que operaba en territorio francés, con la persecución del entorno político de las organizaciones afines al terrorismo que operaban en la legalidad. Con las ilegalizaciones del Batasuna y otras siglas que funcionaban en la misma órbita haciendo un doble juego, pretendían operar en la legalidad con los otros partidos políticos pero al mismo tiempo iban de la mano de la organización terrorista, eran complementarios de sus estrategias, tomaban decisiones conjuntas y además mataban a los adversarios políticos. Esa combinación ha sido muy eficaz.

La ilegalización además fue avalada por la Corte Europea de Derechos Humanos.

Eso provocó la aparición de tensiones entre ETA y su brazo político. Es decir, el brazo político quería volver a la legalidad y no podía hacerlo mientras ETA estuviera activa. El conflicto suscitado entre los dos ha sido uno de los factores que ha empujado a ETA a renunciar a las armas.

Ricardo Leiva: ETA comenzó combatiendo al Franquismo y eso le granjeó apoyo local e internacional. Sin embargo, lo fue perdiendo. ¿Cómo ha sido ese proceso?

ETA comenzó como organización terrorista en el Franquismo y aquella resistencia contra la dictadura probablemente le benefició porque se proyectó durante mucho tiempo, sobre todo en el ámbito internacional. Tuvo una imagen de resistente, de opuesta a la dictadura. Pero el terrorismo se incrementó exponencialmente cuando llegó la democracia a España, cuando tuvimos una Constitución democrática, cuando el País Vasco tuvo un estatuto de autonomía, cuando el País Vasco tuvo un gobierno autónomo que tiene unas competencias que no tiene ningún otro gobierno territorial en el ámbito europeo. Cuantas más libertades y autonomía había, mayor fue el clima de terrorismo y de asesinatos. Y en los últimos 30 años ETA ha combatido a la democracia y a los demócratas, no contra el Franquismo. Al final se ha impuesto la victoria de los demócratas.

Laurence Saubadu cam/mab / AFP