Una cooperativa de venezolanos en Uruguay va tras el sueño de la casa propia

En junio de 2016, varios venezolanos se reunieron para crear una cooperativa de vivienda, pero ninguno imaginó que en marzo de 2017 ya tendrían un terreno adjudicado. Ahora se preparan para la construcción de las viviendas.

Actualizado: 09 de Setiembre de 2017 | Por: Nicolás Kronfeld

Una cooperativa de venezolanos en Uruguay va tras el sueño de la casa propia

Covivenerou (Todos los derechos reservados)

La cooperativa de vivienda Covivenerou está integrada por 35 familias y todos tienen vínculos con Venezuela. “Los que no son venezolanos están emparentados con nuestro país. Por ejemplo, casados con venezolanos. Lo mantenemos así para que la cooperativa sea un pequeño pedacito de nuestro país aquí, con nuestras tradiciones y nuestros sentimientos venezolanos”, dijo a 180 Ana Bermúdez, secretaria de Covivenerou.

La cooperativa avanzó etapas en tiempo récord. Sus integrantes se juntaron para un estudio socioeconómico hace un poco más de un año, redactaron los estatutos en tres meses y se constituyeron como personería jurídica. En octubre de 2016 ingresaron los documentos y en febrero de 2017 participaron de un concurso por tierras.

“Fueron jornadas muy largas de buscar documentos, armar expedientes, presupuestar un instituto de asesoría técnica, asistir a talleres y capacitarnos. Nos dieron un prórroga por ser novatos en el tema y finalmente llegamos al primer sorteo de la Cartera de Inmuebles para Viviendas de Interés Social (CIVIS)”, relató Bermúdez.

El resultado favorable les permitió seguir adelante y hace unos días fue aprobado el estudio de factibilidad y viabilidad, por lo que sus integrantes se preparan para solicitar un crédito en 2018.

“Es un orgullo tremendo porque ni siquiera en nuestro país nosotros hemos tenido el apoyo que hemos tenido aquí en Uruguay. Hemos visto muchas cooperativas y el sistema funciona bien. El 90% de los que formamos Covivenerou somos profesionales que hoy no ejercemos en nuestro rubro, que no ganamos los mejores sueldos y que pagamos alquileres difíciles de cubrir”, explicó Bermúdez, que llegó a Uruguay hace menos de tres años.

Sostuvo que la selección de la cooperativa como adjudicataria de la tierra no se debió a un trato especial sino al esfuerzo: “Los proyectos se miden por puntuación y ponderan el aprovechamiento de espacios, de insumos y de áreas verdes, no lo ganamos porque somos los venezolanos y fuimos consentidos. Fue la necesidad imperiosa lo que nos hizo trabajar más tiempo que otros con tal de que esto se concrete”.

A pesar de hacer esa salvedad por algunas críticas recibidas, Bermúdez aclaró que está “altamente agradecida de este país que nos da esta oportunidad. Lo mismo de su gente, que nos ha dado una mano muy grande. Los uruguayos son muy solidarios, no tengo quejas sino todo lo contrario, tengo que agradecerle a muchas personas”.

Noticias relacionadas