“Es un milagro que haya socios que todavía quieran la continuidad”

Ignacio Ruglio es el candidato a presidente de Peñarol por Sentimiento 1891. En diálogo con 180 contó que gracias a su gestión Leo Ramos se mantuvo en el club, dijo que "no hay nadie que no sepa" que Jorge Barrera es la continuidad de Juan Pedro Damiani y explicó por qué no formó alianza con el Movimiento 2809.

Actualizado: 05 de Diciembre de 2017 | Por: Diego Muñoz

“Es un milagro que haya socios que todavía quieran la continuidad”

Foto: Ignacio Ruglio

¿Qué habría que cambiar en Peñarol?

No solo en Peñarol sino en todo el fútbol uruguayo habría que cambiar.

¿Pero desde tu lugar en Peñarol qué cambiarías?

De la dirigencia, prácticamente todo. La dirigencia del fútbol uruguayo se quedó en el siglo pasado, con modismos, estilos, dependencias del siglo pasado, cuando el mundo apunta a otra cosa. A Peñarol le pasó exactamente lo mismo. Tenemos dirigentes con estilos de liderazgo añejo, sin conocimiento de a dónde van los clubes del mundo hoy y esa es la explicación de por qué hace 30 años que no le ganamos a nadie teniendo presupuestos mayores a los de varios equipos que fueron campeones. Peñarol tiene un presupuesto superior a Lanús, finalista de la Copa, y muy similar al de Independiente, que está peleando la Sudamericana. Eso te marca que durante 30 años nos vendieron un verso. El presupuesto que genera Peñarol es gigantesco y tiene todo para ser una institución que gane en América y el mundo y que acá marque una diferencia todos los fines de semana.

¿Qué es lo primero que hay que cambiar?

El trato con los pares primero. Cuando Mauricio Macri refundó Boca porque tenía la Bombonera quebrada y era un cuadro desacostumbrado a ganar copas internacionales, en el primer capítulo de su libro “Pasión y gestión” habla de orden y respeto. Y la gente se le reía en la cara porque decía que tenía que traer jugadores y un técnico. Mostró que empezó a armar la pirámide desde abajo, con fuerza y que a partir de eso Boca copó el mundo. Una organización hay que hacerla sólida desde abajo, desde la convivencia entre pares, en el respeto a las minorías. Yo puedo ser el presidente el 9 de diciembre y el lunes no voy a desconocer a los compañeros de las otras listas. Y durante 10, 15, 20 años, todo el que no perteneció a la mesa chica y al círculo íntimo que condujo al club fue mala palabra. Se tomaron decisiones sin consultar, se ocultaron los números. Todo empieza por el orden y el respeto.

Después, enseguida, entender que por algo cada persona estudió para algo. Si hay un gerente de Marketing es él quien debe decidir sobre marketing más allá de lo que a vos te guste. Después al final pasarás raya pero mientras esté lo tenés que dejar trabajar. Si hay un responsable del área deportiva y vos ni siquiera sabés qué tarea cumple y muchas veces le ponés los jugadores porque te diste el gusto de traer un defensa o un enganche y un técnico porque es el que le gusta. Ese estilo de presidente no existe más y no triunfa en ninguna parte del mundo.

¿Y eso pasa en Peñarol?

Sí, eso pasa en Peñarol desde hace años.

¿Por qué Monchi se va a la Roma? ¿Por qué la Roma le compra un director Deportivo al Sevilla casi como una ficha de un jugador profesional? Porque la junta directiva no existe más como se concebía antes. No existe más 11 hinchas elegidos por los socios hablando de fútbol y diciendo que quiere que juegue fulanito de 9 o menganito de 11.

¿Cómo hacerle entender al socio eso si lo que quiere es que el equipo gane?

Es que así se gana. Y si no que mire los últimos 17 años. ganamos cuatro Uruguayos, pasamos una sola vez la primera fase de la Libertadores, que fue cuando llegamos a la final. No solo eso, sino que en nueve ediciones ni siquiera jugamos la Libertadores. Y eso es Peñarol hoy, un equipo que genera cerca de un millón y medio de dólares propios por mes y que compite el 80 por ciento de los fines de semana contra clubes que están por debajo de los 100 mil dólares mensuales por todo concepto. Con un presupuesto 15 veces más grandes que esos equipos, hace exactamente un año terminamos en la posición 14 entre 16 en el Uruguayo.

¿Es por eso que Juan Pedro Damiani no se presenta?

No se presenta porque por primera vez corría riesgo de perder la elección y lo entiendo. Un presidente de tantos años si no estaba seguro capaz lo mejor era no estar.

¿Y Barrera – Catino es la continuidad de Damiani? El eslogan es “El cambio seguro”.

No hay nadie que no sepa que es la continuidad, nadie que no sepa que tiene el aparato del oficialismo atrás. Y, ojo, que un montón de socios lo van a votar como parte del continuismo porque quieren que esto siga. Buena parte de que eso pase es responsabilidad nuestra por no haberles hecho entender que Peñarol produce fortunas mensuales y aún así tiene arriba de 12 millones de dólares de deudas sin contar el estadio, que si lo sumamos lleva la deuda muy por encima de 30 millones. Si te va mal con la billetera porque debés una fortuna, si te va mal en lo deportivo porque estos 17 años no están a la altura de la historia de Peñarol ni en el fútbol uruguayo, ni en los clásicos, ni a nivel internacional y si te va mal en lo político porque perdiste el peso y la autoridad que tuviste durante años, es un milagro que haya socios que todavía quieran la continuidad.

¿Y vos qué le prometés al socio?

Trabajo. Ahora está de moda liderazgo y gestión. Líder era el que tenía don de mando. Después alguien le puso liderazgo y quedó. Y gestión es laburo. La única forma de gestionar es estar, estar y estar. A mí me acusan de que tomé cursos en todos lados. Nadie se toma un avión a China 28 horas y está cuatro días para sacarse una foto. Vas para aprender, para darte cuenta que el gobierno chino invirtió dos mil millones de dólares en fútbol. Estoy interesado en el fútbol chino y estadounidense porque el día que Peñarol se meta ahí va a volver a ser el Peñarol del mundo.

Pero a Damiani no se le puede reprochar que no haya laburado.

Bueno, al club no le ha dedicado el tiempo que se necesitaba. Si lo hubiese hecho no tendríamos ni la pérdida de peso político ni la falta de ingresos ni faltarían los títulos que faltaron por desconocimiento interno. Te resumo laburo en términos bien prácticos: cuando nos comemos los tres goles contra Danubio era un miércoles y el jueves despedían a Leo Ramos. El domingo debutábamos contra El Tanque. Lo que hice fue gestionar. Esa noche -porque voy dos veces por semana a Los Aromos y generé una gran relación con los referentes- fui a preguntarles uno por uno si lo que se decía era verdad. Les pregunté si Leo era coimero. “Nunca jamás nos pidió nada”, me respondieron. Cuál es la relación de ustedes con él, pregunté. Si es mala necesito saberlo ya, porque voto por sacarlo. Pero si es buena no importa los resultados voy a votar que continúe. Cuando todo el oficialismo, entero, pedía que lo cesaran. Yo no di la mayoría.

¿Leo Ramos está hoy en Peñarol por vos?

Sí. Estuve hasta la una menos cuarto reunido con todos los referentes. Hice lo que indican los manuales del mundo: fijate si el grupo está fuerte y pedile al director Deportivo que te diga cómo está el técnico, si está trabajando bien y si hay futuro. Si no hay futuro sacalo ya pero si hay mantenelo aunque cueste. Y estábamos a cuatro meses de la elección. Y me servía políticamente más que el técnico se fuera y que todo se cayera y decir en la elección que el oficialismo había echado otro técnico.

¿No hubiese sido inteligente que vos y el Movimiento 2809 fueran juntos a la elección ante el oficialismo?

Visto en frío, así como lo preguntás, sí. Pero todo tiene una explicación. En la elección anterior estuvimos muy cerca en varias conversaciones hasta que el 2809 decidió ir a conversar con Rachetti y Welker. Ahí mismo me retiré de las conversaciones. Yo con el 2809 podría hacer una alianza, con Rachetti y Welker no. No es que sean ni mejores ni peores que yo, solo que quieren otro club. Y acá pasó algo similar. Cuando empezamos a tener algún camino de acercamiento, ellos prefirieron acercarse a otras listas con las que yo no quiero compartir. Prefiero no llegar que hacerlo con gente que es consecuencia directa de que el club esté como está. A Rafa Fernández le tengo tremenda estima pero no quiero conformar su grupo porque fue parte clave del oficialismo por 30 años. Automáticamente, cuando el 2809 hace alianzas con ese tipo de lista, yo quedo afuera. Si fuésemos juntos muy probablemente superábamos largamente el 50% de los votos y se acababa la era del oficialismo. La pregunta es qué estás dispuesto a hacer para terminar con el oficialismo. Me ha ofrecido plata para la campaña gente a la que después le vas a deber algo a partir de enero, y le dije que no. Eso es hacer el camino más largo.