“Esto pasa por la voz” es un ciclo de recitales en los que la puesta oral de la poesía ocupa el centro de la escena. Según indica el proyecto, “las voces se conjugan con la composición musical, la canción hablada, la danza, y las artes visuales (stencil, VJs, animación, video) en un resultado multimedial”. Los miércoles de octubre, el público puede audiovisualizar recitales dobles en la sala Zavala Muniz del Teatro Solís.
180 habló con curador del ciclo, el poeta, performer, docente y ensayista, Luis Bravo.
“Algo pasa por la voz” es el título del libro que reúne -actualizados, reescritos- tus libros de poesía: “Lluvia”, “Gabardina a la sombra del laúd” y “Liquen”. En el prólogo de ese proyecto enumeras qué pasa por la voz, por las voces: ¿cómo se conecta esa reflexión lúdica y poética con el ciclo de recitales multimedia “Esto pasa por la voz”?
El sutil cambio de términos de "esto" en lugar de "algo" apunta a señalar de manera precisa que lo que está aconteciendo en el escenario de la Sala Zavala Muniz tiene como centro la "voz poética", aliada, conjuntada, imbricada, con la voz de los instrumentos musicales, con la visualidad lumínica y de animaciones, y, sobre todo con el hecho, siempre ritual en mi experiencia, de entrar en ese contacto directo y energético con la audiencia, algo bien diferente a la relación texto-libro-lector. Esta vertiente, la puesta oral, religa al más remoto origen de la poesía y su vasta tradición oral durante siglos, con los más actuales lenguajes multimediáticos. Sólo que parto de que la interdisciplinariedad de lenguajes ya estaba presente en la más antigua poesía griega, en los "melos" griegos. Igual que en esa tradición, aquí la voz en vivo de cada poeta (la palabra, el logos) es el elemento nucleador, y la música, lo visual y la danza, que también participa, se componen y giran en torno al elemento poético, a diferencia del formato canción tradicional.
¿Cuándo nace el proyecto “Esto pasa por la voz”?
El proyecto surgió de una primera charla que mantuve con el director del teatro Solís, Gerardo Grieco. Yo venía de hacer una presentación de ese libro que tú mencionás, en la que habían participado una docena de artistas, a modo de encuentro y celebración con quienes había trabajado durante los últimos 20 años, y allí surgió la posibilidad de que armara un ciclo de recitales poéticos para la Zavala. La línea que Grieco le ha dado a esa Sala es, a mi modo de ver, la de una apertura estética, la de mostrar en música, danza, teatro, vertientes renovadoras o jugadas, con riesgo, como debe ser el espacio artístico. Y la poesía asomó ahí.
¿Por qué se ha optado por trabajar textos poéticos de modo interdisciplinario?
En el caso de los poetas que participan del ciclo, cada uno podría dar, seguramente, una respuesta diferente a esa pregunta. Pero de hecho no es una "opción" circunstancial, en su mayoría los que cultivamos esta vertiente lo venimos haciendo desde hace unos 25 años.
¿Qué ventajas tiene esta experiencia en relación a la lectura “en silencio”?
¿Ventajas? Ninguna. No se trata de una competencia entre lectura y escucha, no es esto un dilema "page/stage" (página/escena) como se diría en inglés, es simplemente una veta creativa que hace que el poeta se reúna con el bardo, o con los "melos" griegos, como te decía, que estaban destinados a la representación siendo "una poesía de y para la voz". En este arte, sin duda muy similar a lo perfomativo, se establece, según Platón en el Ion, que cuando el propio poeta llevaba a cabo dicha actuación se le adjudicaba el nombre de "melopoios". Este era el nombre del poeta "inspirado por los dioses", el que en vivo era capaz de fundir en una interrelación armónica el decir del canto, con las armonías y los ritmos de la danza y la música. Esto implica un trabajo artístico que recién comienza una vez que el texto ya está escrito, incluso, se sabe, el texto ya luego no será el mismo una vez que entre en consonancia con otros lenguajes. Esta "mutación" de la palabra en función de otras variables que la "puesta oral" propone es parte del trabajo que los "nuevos bardos" realizamos.
Entre los músicos de “Esto pasa por la voz” se destacan: Berta Pereira, Pollo Píriz, Fernando Goicochea, Alejandro Tuana y el colectivo Chicas Japonesas; en danza, Daniella Pássaro y, en artes visuales, Marcelo Vidal y Fernando Foglino. El combo poético es integrado por: Gustavo Wojciechoswki, Juan A. Italiano, Gabriel Richieri, Víctor Guichón y Gustavo Fernández, Héctor Bardanca, Martín Barea Mattos, Sabrina Lastman (interpretando a Idea Vilariño) y Luis Bravo.
“Esto pasa por la voz” se ejecuta los miércoles de octubre en la Sala Zavala Muniz del Teatro Solís.
Los recitales comienzan a las 20:00. Las entradas están a la venta en Red UTS y en el Teatro Solís: $160
Nadie ha comentado esta noticia aún...
Todos los derechos reservados. © 2008-2010 por Tu primer click del día! :: 180.com.uy
Desarrollo RootWay Internet Services & Consulting - Diseño D2B - powered by motte y spip