El Mundial que antes de los partidos de cuartos era el de los sudamericanos pasó a ser el de los europeos. Es que solo Uruguay pudo meterse entre los semifinalistas. Los otros tres son Holanda, Alemania y España.
En un partido jugado en cámara lenta, porque Paraguay propuso eso y España no supo cómo salir, hubo dos momentos en los que se adelantó la imagen.
A los 58 minutos el árbitro Carlos Batres pitó un claro penal de Piqué contra Cardozo, que le dio la posibilidad a Paraguay de ponerse en ventaja. Pero Cardozo le pegó contra el palo izquierdo, Casillas adivinó la intención y tapó el remate. Un minuto después el juez sancionó penal para España por una falta inexistente. Pateó Xavi Alonso y marcó pero Batres ordenó repetir el disparo porque un español se adelantó. La segunda vez Villar contuvo el tiro y cometió penal sobre Fabregas que el árbitro dejó sin sanción.
La segunda fue cuando Andrés Iniesta hizo magia con la pelota en los pies, avanzó por el callejón central a 1.000 por hora y cedió para Pedro. La definición pegó en el palo y le quedó para Villa que definió con un toque que pegó en los dos postes antes de entrar.
Fue el gol que le dio la clasificación a España para las semifinales y que hizo justicia. Paraguay se va del Mundial con una actuación histórica pero con una falta de gol alarmante que terminó pagando caro. No marcó en los últimos tres partidos que jugó y ante España le anularon bien un gol.