La idea comenzó siendo simple: el programa Justicia Infinita (Océano FM) planteó hacerle un homenaje a Buitres, con motivo de sus 20 años de música. Convocaron a varios artistas de la escena nacional de diversos géneros y los invitaron a versionar un tema.
“Buitres es una banda que atraviesa la historia del rock post dictadura de nuestro país. Hago la aclaración porque durante los 12 años de dictadura prácticamente no hubo actividad alguna en este sentido”, dijo a 180 Salvador Banchero, uno de los conductores de Justicia Infinita. “Lo cierto es que Buitres aparece como una banda omnipresente desde entonces. De varias generaciones para acá, nadie que tenga un mínimo interés por el rock -ya sea como público, como músico o como lo que sea- puede haberlo hecho sin detenerse en ellos en algún momento, y esto va más allá de que los Buitres te gusten o no”.
Ese comentario de Banchero se repitió en varias de las conversaciones que tuvo 180 con los músicos que versionaron a Buitres. Lo importante, coincidieron, no era si les gustaba la banda, lo importante es que “estaba ahí”.
Durante 14 días, mientras Buitres se preparaba para festejar sus 20 años en el Velódromo, Justicia Infinita emitió una versión por tarde. El disco agrega tres temas más.
En ese momento, no había intenciones de editar el material. El entusiasmo del público de Justicia infinita, sumado a la idea de que se trate de un producto benéfico, convenció a todos.
El total de lo que sale el disco es donado al Centro Ybyray, un instituto de enseñanza para niños y jóvenes con parálisis cerebral o discapacidades similares. Ni el programa de radio, ni los músicos, ni las disquerías, ni nadie, se lleva un peso.
Las versiones
Buena suerte – Hereford
Calavera tour – Once Tiros
No te puedo matar – La Triple Nelson
Mincho bar – Jorge Nasser
Ojos rojos – Buenos Muchachos
Mojave – Socio
Carretera perdida – Vendetta
La plegaria del cuchillo – No Te Va Gustar
En cualquier parte igual – Trotsky Vengarán
Condenado el corazón – Vieja Historia
70 puñales – Closet
Mi raza preferida – La Vela Puerca
Milonga rante – La Teja Pride
Cada vez te quiero más – ChalaMadre
Afuera la lluvia – Carmen Pi
Canción de Navidad – El último de Los Ramones
Ya no saben qué decir – La Saga con Alejandro Spuntone
Salvador Banchero aseguró que le hubiese gustado que participaran más artistas: bandas nuevas o algún artista del mundo del tango. Hubo quienes quisieron estar y no pudieron, por tema de tiempos, como Peyote Asesino y Cuarteto de Nos.
Lo que sonaba en el cassette
Paco Pintos, bajista de La Triple Nelson, recordó cuándo vio a Buitres en el Defensor Sporting. “Ya los escuchaba desde la época de Estómagos”, aclaró. “Me impresionó mucho el cambio de una música más experimental y oscura de Estómagos a un rock and roll más tradicional, con raíces en Elvis Presley que empezaron a hacer los Buitres”.
La versión de ‘No te puedo matar’ fue casi una improvisación. “Al llegar al estudio tiramos dos tomas de prueba y la tercera fue la que se grabó, con el Rytm & Blues característico de La Triple y tratando de sacarle todo el jugo posible a la letra”.
El vocalista de Buenos Muchachos, Pedro Dalton, dijo a 180 que versionar ‘Ojos Rojos’, “en lugar de enfriar la versión, le dio un sabor emotivo único. Creo que es una versión bastante propia y, a pesar de hacerla más delicada, para mí tiene la fuerza del rock and roll de la original”.
El hip hop llegó a Justicia después de la una con La Teja Pride. “Le pusimos un poco de groove pero, a la vez, intentamos que siguiera siendo introspectivo, por eso apostamos a la voz de Lorena como algo central”, contó a 180 Leonard Matiolli. “Si lo rapeábamos todo hubiera resultado muy diferente y la verdad no nos animamos. Igual por ahí vino el rapeo, y unas máquinas, algo de scratch y bastante teclado. Quedamos contentos con el resultado final, suena a nosotros y a la vez remite a la obra original”.
Closet fue una de las pocas bandas que le dijo a 180 que la versión del tema implicó “una responsabilidad”. “Sobre todo por el lugar del que venimos, que tiene bastante de renegar de algunas cuestiones de la escena montevideana, como el desapego por lo estético”.
La mayoría de los artistas consultados negaron el término “responsabilidad” y prefirieron hablar de “un placer” o de “un desafío”.
Carmen Pi, sólo con piano y voz, logró una de las versiones más sorprendentes. “Me fascina tomar un material y llevarlo para otro terreno, descontextualizarlo, a veces queda bien, otras no”, dijo a 180. “Más allá de cambiar la instrumentación, respeté melodía y la armonía. No me propuse nada a priori, simplemente me senté con la canción, la adecué a mi tono y la empecé a tocar hasta encontrar una veta con la que me sintiera cómoda y donde sintiera emoción”, contó. “Es una bella canción y había que hacerle honor”.
La última versión que está en el disco -y que no se emitió en Justicia Infinita- está a cargo de La Saga con la voz de Alejandro Spuntone -La Trampa- en los versos finales.
“Tengo la imagen de Gabriel Peluffo en un boliche de Coimbra y General Paz, abierto de brazos y cantando Calaveratur. Quedé increíblemente sorprendido con la energía escénica”, contó Nicolás Bagattini, vocalista de La Saga.
“‘Ya no saben qué decir’ fue para mí, una gran letra de amor. Una de esas letras que me hubiera gustado escribir”, confesó.
Con la versión, quisieron entrar “en un mundo de calidez”. “Se dejó que la melodía mandara y que la letra fuera la que llevara el viaje. Es bastante atractivo pensar que un tipo, a pesar de que todo el mundo le dice que ya fue, sigue pensando que la verdad es lo sentido, para siempre”.
La voz de Spuntone se sumó, primero, por compartir amistad. Segundo, porque La Trampa no tuvo tiempo para participar en el proyecto del programa. “Los empecé a escuchar cuando sacaron su primer disco. Justo por esos tiempos estaba empezando con un amigo a formar lo que fue mi primera banda”, recordó Spuntone. “Fue una gran influencia en mi vida como músico”.
Sebastián Cáceres, de Vieja Historia, contó por qué eligieron ‘Condenando el corazón’. “Es una letra perfecta y una melancolía rutera profunda. Lo revestimos todo con un sonido y texturas western que nos son familiares”.
Laura Romero, guitarra y voz de Vendetta, recordó que la primera vez que escuchó Buitres fue cuando tenía 12 años, más o menos. “El cassette Maraviya", precisó. Sus recuerdos hicieron que quisiera versionar un tema de ese disco, pero la bajista, Cecilia Plottier, propuso ‘Carretera perdida’. “Yo tengo debilidad por las melodías, así que apenas la escuché no tuve dudas”, contó la guitarrista a 180.
Buscaron dramatismo e intensidad. “Le acomodé el tono para que quedara en mi registro y me tomé la libertad de cambiarle la estructura. Cachi armó un groove de batería, Ceci lo siguió con el bajo y yo me negaba a tocar los acordes, así que agregué notitas con un pedal de delay”, detalló la artista. “Cuando empecé a cantar, el micrófono tenía un efecto que hacía sonar mi voz como si estuviera en una iglesia enorme. Ahí supimos que el tema debía sonar así, un tanto majestuoso”.
Romero opinó que “tocar una canción hermosa y hacerla tuya, está más relacionado al amor que a la responsabilidad”. Y concluyó: “sí, hicimos el amor con Buitres y lo volveríamos a hacer”.
Gracias y más gracias
Buitres, por su parte, hizo público y oficial el agradecimiento a los encargados de versionar los 17 temas, así como a Justicia Infinita y a todos aquellos que colaboraron con la realización del disco. “Para que se editara, la condición que ellos mismos se auto-impusieron fue que no hubiera beneficios económicos para ninguno de los participantes”, destacó Gabriel Peluffo en una conferencia que dio Buitres este jueves.
“Estamos avergonzados de sentirnos tan mimados, tan honrados y tan homenajeados”, continuó. “Nosotros estamos agradecidos a todos los artistas. Ellos dignificaron nuestra obra histórica y les estamos muy agradecidos”.