Barrios defendió la obra y se comprometió a que el puente “no generará impacto negativo para el hábitat” ya que se han tomado las providencias del caso
Dijo que la zona de José Ignacio está hoy unida a la de Rocha por una balsa, “solo que la balsa funciona a algunas horas, funciona cuando el tiempo lo permite y tiene un costo permanente de mantenimiento y entendemos que es mucho mejor construir un puente”. Agregó que el puente no le cuesta nada al Estado, por haberlo puesto como contrapartida en las obras de una empresa privada.
Expresó están seguros de que no se realizará “ninguna afectación grave al ambiente” y que su gobierno departamental presentó un plan de ordenamiento territorial que garantiza el respeto al ambiente y disminuye sensiblemente la ocupación que, por disposiciones anteriores, estaba establecida en la zona.