La experiencia piloto se realizó este miércoles y consistió en elegir 600 metros de la calle Victoria de Carrasco, en la ruta 102, en Colonia Nicolich. Ese tramo, acondicionado previamente por la Comuna Canaria, fue divido en tres partes: al primero se lo construyó con asfalto sin aditivo, al segundo con aditivo en base polímeros y el tercero incluyó aditivo de polvo de caucho. Mediante este procedimiento se podrán comparar los resultados de las tres partes.
Tanto el calor como el frío producen ablandamiento y endurecimiento del asfalto, con lo que se ve deteriorado. Incluir el polvo de caucho en este proceso colaboraría a una mayor resistencia de la carpeta asfáltica.
De acuerdo a experiencias internacionales, la aplicación de polvo de caucho proporcionaría mayor duración y resistencia, reduciría el impacto sonoro y elevaría la adherencia entre el neumático y el pavimento. Además, afectaría positivamente en la preservación del medio ambiente.
El asfalto utilizado es Ancap (AC20) y el polvo de caucho resultó de neumáticos donados por la empresa Funsa. Puede haber una mejora en el costo de las mezclas asfálticas, pero eso dependerá del precio del petróleo crudo.
En los próximos meses se hará un seguimiento del pavimento en cuestión y, si la experiencia resulta positiva, podría utilizarse polvo de caucho en carreteras nacionales.