Rebella dijo a 180 que uno de los principales cometidos del Colegio es poder centralizar las decisiones que se toman respecto a ciertos aspectos de la práctica profesional. “Hasta ahora, como no estábamos colegiados, había elementos que las asociaciones médicas resolvían o intentaban resolver en un vacío que existía y que los gremios habían asumido”, contó.
El Colegio está conformado por un consejo nacional de nueve médicos, que se eligieron ayer, y también hay cinco colegios regionales con sus respectivos consejos. Ahora tienen seis meses para crear su código ético, que luego se plebiscitará entre los profesionales. Este código regulará algunos de los aspectos sobre los que hoy no está claro cómo se debería actuar.
La autorregulación de la profesión y la evaluación entre pares del accionar profesional es otro aspecto importante, dijo Rebella. “Esto va a actuar positivamente en mejorar las prácticas profesionales, ayudar a tener conductas de ‘buena praxis’ y también va a cooperar en otro aspecto, que no está explícito pero yo creo que va a incidir, que es el de la desjudicialización de la medicina”, señaló.
Para el presidente del sindicato, la judicialización de la profesión médica, y en general de la salud, condiciona la práctica profesional de forma negativa y promueve la medicina defensiva, “lo que termina provocando una atención de peor calidad y con mayores costos. Está probado en todo el mundo”. “Por supuesto que no queda, en lo más mínimo, ningún uruguayo inhabilitado para actuar en los casos que corresponda”, aclaró.
Un tercer aspecto que remarcó fue la formación médica continua y eventualmente la recertificación de los profesionales médicos. “Los médicos hemos reclamado y tratado de que en el trabajo médico se incluya el desarrollo profesional médico continuo porque es un elemento central para tener un cuerpo profesional en progreso y actualizado”, explicó, y este sería un camino a seguir una vez establecido el Colegio.