Comenzó la construcción de El Achique de Casavalle

El sábado 7 de julio se lanzó el espacio El Achique de Casavalle, que consistió en el comienzo de la construcción del centro en que funcionará este dispositivo que busca solucionar el consumo problemático de drogas y alcanzar la inclusión social de los concurrentes. Hoy en día el proyecto funciona en unidades aisladas que brindan atención a “personas que viven la exclusión social en la cuenca de Casavalle”.

Actualizado: 16 de julio de 2012 —  Por: Nadia Piedra Cueva

Comenzó la construcción de El Achique de Casavalle

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El Achique de Casavalle surge en 2009 como una iniciativa de la psicóloga Claudia Crespo, de la Intendencia de Montevideo, que junto a la trabajadora social Lorena González y el médico Paolo Martucci de la policlínica Padre Cacho (perteneciente a la Red de Atención de Primer Nivel –RAP- de la Administración de Servicios de Salud del Estado –ASSE-) instauró talleres de inclusión social y de prevención de consumo problemático de drogas, a pedido de centros educativos de la zona de Casavalle.

“El Achique es un dispositivo de abordaje de base territorial interdisciplinario e interinstitucional y comunitario (que involucra a RAP-ASSE, la Intendencia de Montevideo y la Junta Nacional de Drogas), con vínculos de confianza constante, sistemático, responsable y sobre todo con amor a la tarea. Así construimos la integración familiar, laboral, educativa, cultural y comunitaria”, se autodefine el emprendimiento.

Una de las gestoras del proyecto, la trabajadora social Lorena González, contó a 180 que la propuesta se consolidó a partir del trabajo sistemático del equipo, que a pesar de trabajar en lugares separados organiza y planifica sus actividades en conjunto. Además, contó que con el tiempo se fueron sumando otras personas al equipo, incluso jóvenes que asistían a los talleres que lograron superar su vínculo problemático con las drogas.

De hecho, el nombre “El Achique” surgió de uno de los concurrentes, que lo sugirió por su significado popular de “bajar a tierra”, calmarse, y, en este caso, buscar alternativas al consumo de drogas.

“Es un dispositivo de tratamiento comunitario (que consiste en) conseguir distintas alternativas al consumo: se trata de conseguir trabajo, de brindar tratamiento específico con psicólogo o con psiquiatra, (de atender) la parte más sanitaria con el médico y de atender también la parte educativa. Se van tratando distintas estrategias según la particularidad de cada usuario. La clave es la inclusión social. En un principio la idea es reducir los riesgos y los daños asociados al consumo (de drogas).”, explicó González.

Así, por ejemplo, a partir de dos premios que obtuvieron de la Junta Nacional de Drogas, pudieron financiar actividades que fueron surgiendo de las necesidades de la comunidad y de los propios usuarios, como talleres de panadería, salidas (al Estadio Centenario y al Teatro Solís, por ejemplo), talleres con artistas plásticos y diseño de folletos informativos sobre el consumo de pasta base.

Gracias a ese premio también pudo lanzarse el sábado 7 de julio el espacio físico donde se instalará El Achique. Allí se construirá un salón junto a la policlínica Padre Cacho que funcionará de 8:00 a 17:00 como un “centro diurno de bajo umbral”, lo que significa que podrá asistir quien lo desee, sin necesidad de presentar carné de asistencia ni ningún otro documento, más allá de que se trabajará también en ayudar a los usuarios a que obtengan la documentación que requieren como ciudadanos.

En ese centro se desarrollarán las diferentes actividades y talleres que propone El Achique, y además ofrecerá comodidades para los usuarios, como ropa, cocina, baños completos y también la posibilidad de lavar ropa y pertenencias.

A causa de distintas dificultades de gestión todavía no hay una fecha establecida para la inauguración del salón, pero esperan que en poco tiempo se concrete el apoyo del Plan Juntos que posibilitará avanzar con la construcción.

Mientras tanto, El Achique sigue funcionando en sus diferentes unidades integradas de la Policlínica Los Ángeles (Intendencia de Montevideo) y la Policlínica Padre Cacho (Centro de Salud Dr. Ruben Misurraco), con el equipo encabezado por Martucci, Crespo y González.

Hasta el momento, unas 250 personas asistieron a los programas de prevención de consumo de drogas que ofrece El Achique, y unas 600 participaron en los tratamientos de recuperación y en las actividades de circulación y culturales.

Para obtener más información, se puede enviar un correo electrónico a la dirección elachiquecasavalle@gmail.com.