Clubes y barras: "Si no hay contacto está complicado"

Los clubes más populares del básquet uruguayo le facilitan a sus barras el ingreso a la cancha como parte de la política para evitar incidentes. Las dirigencias de Aguada, Goes y Atenas asumen que es “injusto” con los otros hinchas pero creen que es la mejor forma de tener a los barras “comprometidos” con el club. Destacan que a pesar de que no tuvieron incidentes serios en los torneos es un tema que “no está controlado” y algunas historias lo corroboran.

Actualizado: 26 de diciembre de 2012 —  Por: Diego Muñoz

Clubes y barras: "Si no hay contacto está complicado"

Sin datos (Todos los derechos reservados)

Los incidentes callejeros en Cordón – Welcome terminaron de la peor manera. Dos jóvenes heridos y una mujer muerta. Mientras los tribunales de la Federación Uruguaya de Básquetbol estudian la sanción para los implicados, 180 buscó la palabra de dirigentes de los clubes más populares del Uruguay para saber cómo conviven con sus barras.

La solución de sacarlos del básquet suena más utópica que realista. Entonces la dirigencia trata de generar un vínculo para estar cerca de ellos y disminuir el riesgo de incidentes. Eso es lo que hicieron Goes, Aguada y Atenas pero también Sayago, un club con menos hinchas que igual tiene su barra.

Todos mantienen contacto con los hinchas que conforman la barra. En los cuatro casos la política es el diálogo y el trato cotidiano aunque en el caso de Atenas, Goes y Aguada sus dirigentes además le facilitan el ingreso a los escenarios para que asuman un compromiso con el club.

De esta manera, destacan, han logrado que las hinchadas no produzcan incidentes de consideración durante el campeonato aunque en los amistosos las cosas no salieron tan bien. Antes de un partido previo al inicio de la Liga hubo un enfrentamiento a balazos entre las hinchadas de Aguada y Unión Atlética.

También hubo revólveres en un amistoso entre dos clubes que jugaron el el Metro aunque en este caso las barras los llevaron pero no los utilizaron.

Por eso todos los dirigentes consultados comentaron que no se puede “bajar los brazos” ni sentir que el tema “está controlado” y pidieron una actitud distinta y mayor colaboración de parte de la Policía.

El presidente aguatero, Flavio Perchman, estaba en Europa cuando se produjeron los incidentes con Unión. “Cuando volví convoqué a seis o siete referentes de la barra para hablar. Establecí normas y pautas de trabajo basadas en el orden y el respeto”, dijo a 180.

El presidente también pidió que se hicieran socios del club, algo que todos cumplieron aunque algunos dejaron de pagar la cuota al poco tiempo.

A cambio Aguada “mientras se cumplan ciertos cánones” le da “entre 10 y 20 entradas” a los referentes y una bonificación en el precio al resto de la barra. “Le financiamos un 30% de las entradas de visita y cuando somos locales en vez de 60 pesos pagan 50”, contó Perchman. “Puede ser ilógico e injusto con los otros hinchas pero también hay que entender que estamos en una sociedad distinta”, agregó y ejemplificó que en los partidos ante Nacional no hubo hinchas visitantes por sugerencia suya.

“La intención fue implicarlos. Me acuerdo que en la reunión les dije que el club había tenido dos muertes, incluso estaba uno de los hermanos de Rodrigo, y que el aliento y la hombría pasaba por otro lado”, manifestó el presidente de Aguada quien recordó una sugerencia que les hizo: “Ellos pensaban que había que darse con Goes y Atenas entonces yo les dije que no lo compartía ni lo entendía pero que si querían pelearse arreglaran en un parque un día a las 12 de la noche y se sacaran las ganas. Pero que a los clubes no los implicaran”.

Perchman dijo que no puede responder por lo que hacen sus hinchas lejos de la cancha. “Dicen que hay hinchas de Aguada y Goes que van a un boliche para encontrarse y pelearse. ¿Qué puedo hacer yo?”, comentó. Además indicó que debe haber “un control estatal” en los foros que “incentivan” los incidentes.

Goes volvió a la Liga tras cuatro años. La desafiliación luego de incidentes en un clásico ante Aguada lo dejó sin jugar durante una temporada. Cuando reapareció lo hizo en Tercera, luego jugó el Metro y este año consiguió el ascenso a la categoría superior.

El presidente del club, Jorge Cibeiro, contó que cuando Goes fue desafiliado “se manejó” sacar a la barra del club pero se llegó a la conclusión “que era mejor hablar y tratar de concientizarlos”. Para Cibeiro “si los sacás podés erradicar la violencia del escenario hacia afuera pero ¿qué pasa cuando la gente se va del club?”.

La dirigencia de Goes se reunió con los hinchas y les anunció que “se iba a ser severo si había desmanes e incluso se aplicaría el derecho de admisión”. Su presidente contó que “por lo general” lo han entendido.

Cibeiro confirmó que como contrapartida al buen comportamiento Goes destina un porcentaje de entradas para la barra cuando el equipo es visitante. Así, cuando el misionero fue a cancha de Verdirrojo de las 120 que tuvo a disposición 50 fueron para la barra y cuando viajó a Rocha para enfrentar a Cader se les reservó 60 de 150. “Ellos las tienen que pagar pero el club se las reserva. Y a los socios que se enojaron se les explicó que había sido un acuerdo entre partes. Es un toma y daca”, dijo una fuente que agregó: “En el viaje a Rocha dos de la barra robaron en el ómnibus y los referentes los agarraron a trompadas y les hicieron devolver lo que habían robado”.

“La barra cuando terminó el torneo se ofreció para pintar la cancha y para dar una mano en lo que precisemos. Eso demuestra que se logró generar conciencia”, comentó el dirigente.

Atenas también apuntó para el mismo lado en la búsqueda de minimizar los riesgos de incidentes. “Nos reunimos y hablamos con ellos antes del Metro”, dijo el gerente deportivo, Alejandro Viggiano. La directiva decidió permitirles “a unos pocos", de los que Viggiano dijo que conocían "todos los datos” el acceso gratuito para que controlaran al resto. “No le dábamos entradas pero algún dirigente se paraba en la puerta y los hacía entrar. Entonces en lugar de contratarlos y pagarles un sueldo simplemente les permitíamos el acceso”, agregó.

Pero en el partido ante Goes por la primera rueda del Metro los hinchas atenienses produjeron incidentes y la decisión de la directiva fue cortarles el beneficio. “Cuando se rompe el cristal se termina todo. Se reunieron con nosotros, nos pidieron disculpas, nos prometieron una vez más que no iba a pasar más. Les aceptamos las disculpas pero no nos podemos quedar con las palabras”, contó Viggiano. Desde ese momento “no puede haber dirigentes en la puerta” y todos deben pagar la entrada. Los incidentes en ese mismo partido motivaron que Atenas cambiara la empresa de seguridad que tenía contratada.

Cibeiro contó que en el caso de Goes hubo dos partidos en los cuales el club le prohibió la entrada a cuatro hinchas. “Se lo comunicamos y si bien no les cayó bien y discutimos tuvieron que cumplir. Es una forma de demostrar que actuamos con firmeza”.

Perchman no tiene dudas de que aplicaría el derecho de admisión “si es necesario”. Además, comentó que en el partido con Biguá “se exaltó gente que no es barra sino butaquistas y vamos a ir a encararlos para que se hagan cargo de la sanción de 24 mil pesos que nos pusieron. No por la plata sino para que entiendan que las actitudes tienen costos”.

Algo similar le pasó a Sayago quien tuvo dos incidentes que los iniciaron hinchas que no forman parte de la barra. Su secretario, Bruno Rusconi, está convencido que “si no tenés contacto con la barra está complicado”. Por eso, antes del inicio de la Liga hicieron tres reuniones “para hablar y explicarles los problemas que le pueden generar al club si hay incidentes. Hacemos además jornadas de pintura, hamburguesas a la parrilla y de esa forma ayudamos a que valoren al club”. Sayago solo les dona alguna camiseta para que hagan rifas en el club.

Los cuatro equipos tienen seguridad privada. En el caso de Goes, Sayago y Atenas son gente por fuera del club mientras que Aguada tiene a un hincha conocido como “Gran danés” que es el jefe de seguridad. En todos los casos hay un equipo que puede ir desde tres hasta siete personas de acuerdo al riesgo del partido encargado de controlar a sus hinchas.

Goes, Aguada y Atenas invierten entre seis y siete mil pesos de seguridad interna por partido. “No hay que dormirse”, dijo Cibeiro. “No puedo poner las manos en el fuego ni decir que no va a volver a pasar pero sí hacer todo lo posible para que no pase”, comentó Viggiano. “Estamos alerta y sabemos que puede pasar de un momento a otro, sobre todo cuando bajas la guardia”, señaló Perchman. Los dirigentes de Atenas y Aguada piden además mayor involucramiento de las autoridades policiales.