"Inmensa burocracia" y falta de planificación impide mejoras edilicias en liceos

La falta de planificación, "por más que las autoridades no la quieran asumir", es la principal razón de los problemas edilicios de los liceos montevideanos, según dijeron a No toquen nada los profesores Emiliano Mandacen y Julio Moreira, presidente y secretario de la Asociación de Docentes de Educación Secundaria. Además, aseguraron que se obtienen resultados cuando los problemas se denuncian públicamente en los medios ya que la otra alternativa es enfrentarse a una "inmensa burocracia" y contaron cómo el estado paga de forma tardía y a "precios excesivos".

Actualizado: 21 de abril de 2013 —  Por: Redacción 180

"Inmensa burocracia" y falta de planificación impide mejoras edilicias en liceos

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Entrevista de Joel Rosenberg emitida en el programa No toquen nada de Océano FM.

Estamos con el presidente y secretario de Ades Montevideo, Emiliano Mandacen y Julio Moreira. Buen día, gracias por la visita. Emiliano es miembro del Comité Ejecutivo de Fenapes, profesor de historia. Ahora trabajás en el liceo 13, ¿no?

Emiliano Mandacen: Sí, hace seis años.

Es el primero que aparece en el informe. Y en la UTU de Piedras Blancas. Y Julio Moreira, secretario de Ades, profesor de filosofía, estudiante avanzado de profesorado de historia. Trabaja en los liceos 1 y 72, los dos del Cerro. Después vamos a entrar en los liceos, pero son diferentes, ¿no?

Julio Moreira: Sí, están en veredas opuestas.

A propósito de esta historia de los liceos ustedes intentaron convocar un técnico y lo lograron, para que analizara los liceos desde el punto de vista técnico precisamente. ¿Cuál fue la idea, a quién convocaron y por qué?

EM: La idea fue convocar a un compañero, que además es un dirigente del sindicato de la UMRA, que es un especialista, un técnico prevencionista, que lo que hace es un relevamiento de las condiciones de salud e higiene de los lugares de trabajo. En esta tarea el compañero accedió inmediatamente a acompañarnos en este trabajo, específicamente en el trabajo del montaje de este material, a mediados de noviembre del año pasado, con un trabajo reivindicativo que arranca a mediados de 2011 con la Rendición de Cuentas, cuando instalamos un salón precario tratando de denunciar esta situación que ya había sido denunciada inclusive por consejeros con el posible colapso de la estructura edilicia si no se invertía.

Este trabajo está enmarcado dentro de una ley de negociación colectiva que plantea que los aspectos de salud e higiene laboral están enmarcados en un ámbito bipartito de negociación que no se había establecido hasta ahora y que se trataba de esquivar por parte de las autoridades. En diciembre del año pasado esto termina con la entrega de una carpeta a todas las autoridades de la educación haciendo un muestreo de 15 liceos de Montevideo que se encontraban en situaciones sumamente comprometidas.

JM: Un poco la idea fue apostar a la planificación. La situación que se generó a comienzo de cursos en 2012 fue un poco emergente. Los profesores de diferentes liceos denunciaban que tenían baños clausurados, que se llovían los salones, pero con tiempo lo que intentamos hacer en el correr de 2012 fue planificar y ver un poco más allá de lo emergente, del techo que se inunda o del caño que está tapado, y tener la mirada de un especialista que nos permita reconocer un montón de aspectos que no están en ese momento en una situación de emergencia pero que en un corto plazo pueden llegar a estarlo.

Uno de los problemas, y esto lo dijo Óscar Gómez siendo director de Primaria, pero creo que no se ha solucionado, es que muchas veces los docentes de Primaria o Secundaria terminan haciendo de técnicos improvisados para decir cuáles son los problemas. Por eso quizás está buena la palabra de un técnico prevencionista para poder graficar esos problemas, porque quizás ustedes ponen la mejor voluntad pero no se pueden dar cuenta exactamente, más allá de lo notorio, de lo que se ve de una estructura.

JM: Sí, sin duda es un poco ocurrió al menos en lo personal cuando hicimos las recorridas con el técnico prevencionista, donde la mirada que hoy puedo realizar de las instituciones es más rica. Uno puede tener detenimiento con respecto a los espacios, las dimensiones, temas que tienen que ver con la estructura del liceo, todo el tema de emergencia que es prácticamente precario e inexistente en la mayoría de los liceos. Y es una mirada que inicialmente los docentes al comenzar los cursos nos encontrábamos con otro tipo de situaciones más graves y que usualmente dejábamos a un costado.

Acá tengo el informe actualizado. ¿Cómo podríamos definir a grandes rasgos la situación de aquellos que presentaron en la carpeta a fin de año hoy? ¿Hubo mejores, hubo gestión?

EM: A grandes rasgos lo que podemos visualizar al día de hoy es que se notan pequeñas mejoras que no dejan de lado la falta de planificación por parte de los jerarcas. Dejan al descubierto una situación que ahora planteada por un técnico prevencionista adquiere otro carácter y nos plantea la dificultad que desde la administración no hay un planteo en perspectiva de la situación. Tenemos liceos que han mejorado pero su techo de mejora ya llegó a su fin porque no están concebidos para la estructura de un espacio pedagógico.

Por ejemplo, el caso del liceo 21, frente a Canal 12, que es un caso emblemático: es una casa antigua que se adecua improvisadamente a un liceo, y eso te da determinadas limitantes. Y después tenés obras que han salido prácticamente con mucha prontitud, después de años de reclamos, que hoy coexisten estudiantes, trabajadores de la educación y trabajadores de la construcción, lo cual te implica otro problema. Estamos muy lejos de quebrar una situación estructural de falencias desde la perspectiva de obra nueva, desde la perspectiva de recomposición de aquellos edificios que están deteriorados.

¿Cuántos están en obra hoy?

JM: Liceos en obra tenemos al liceo 13 de Maroñas, liceo 18 en la zona de Parque Posadas, el liceo 21, que está con un cambio de techos que todavía no ha terminado, tenemos obras que continúan en el liceo 31 de Malvín. En el liceo 37 están prometidas obras. Tenemos liceos que están en construcción.

¿Y allí está bien marcada y delimitada la convivencia en esos liceos?

EM: En este momento nosotros estamos visualizando que ante la apertura de expedientes que se había dado ante el Ministerio de Trabajo y expedientes que siguen abiertos va a haber una visita de los inspectores del Ministerio de Trabajo tratando de verificar la validez de esos planes de contingencia que nosotros tampoco por formación podemos hacer completamente esa lectura del grado de seguridad que existe hoy en día en algunas obras.

JM: Lo que sí es cierto es que las características del centro acotan un poco las posibilidades de hacer una correcta delimitación de obra. No es lo mismo en un edificio de grandes dimensiones hacer la delimitación para que no haya contacto entre la obra y los estudiantes, que por ejemplo en el caso del liceo 21 donde tienen pequeños patios, una casa antigua, donde con suerte entran 20 gurises, y ese espacio está completamente tomado por la obra, por lo cual los gurises cumplen la totalidad de su horario dentro del salón de clases.

El recreo es en el salón de clases.

JM: Sí, las seis horas. Es una situación que se da en muchos liceos de Montevideo por ejemplo cuando llueve, que no hay un lugar cerrado donde puedan estar, y la totalidad del horario de clase es dentro del salón.

Pero acá es por las obras.

JM: En este caso es por las obras.

Sobre el liceo 13, ustedes dicen que las obras comenzaron el 11 de marzo. ¿Por qué?

EM: Ahí tenés algunas anécdotas bastante completas. Se coloca el cartel de la Corporación Nacional para el Desarrollo inmediatamente que sale un video que nosotros grabamos con Canal 10, lamentablemente bajo esa lógica, y llegan dos empresas a la vez. Esas dos empresas se chocan porque no sabían cómo estaba delimitada la obra y cómo se había adjudicado. Y además los compañeros de la construcción, el jefe de obra en este caso, nos plantea si van a haber estudiantes adentro. Sí, lógicamente, ellos tenían planificado hacer una obra de envergadura sin estudiantes. Y se da la curiosidad que al lado hay una casa a la venta en Maroñas y la empresa tiene que comprar la casa de al lado para voltear el muro y poner un material.

Esto habla claramente de la falta de planificación, y lo más preocupante es que las autoridades se rigen por esta hoja de ruta, que es el trabajo hecho por el sindicato, cuando nosotros al día de hoy tenemos liceos sumamente comprometidos también.

El trabajo que ustedes publicaron en noviembre.

JM: Ha habido declaraciones, por ejemplo de Landoni, en el Codicen, diciendo que lo han tomado como hoja de ruta, lo cual a nosotros nos parece bárbaro que tomen en cuenta la posición del sindicato...

Pero no una hoja de ruta previa...

JM: Claro, y además que integre la totalidad de los liceos de Montevideo porque nosotros fuimos a lo más emergente. Fuimos a 15.

EM: Faltan. Lo que estamos planteando es que, nosotros entregamos este trabajo en diciembre, que es una carpeta que se entregó a todas las autoridades inmediatamente después de la conferencia de prensa. Esa información fue pública. La preocupación es: el trabajo hizo un trabajo de 15 liceos. Ahora, la perspectiva que tiene la administración, desde el punto de vista estructural de acá a finalizar este periodo o de acá a 10 años, o de acá a 20 años, no existe.

Entonces, la posibilidad de que podamos planificar algún tipo de reestructura o un debate profundo sobre qué vamos a hacer de la perspectiva pedagógica con la educación se ve sumamente limitada, porque los espacios tienen que ser concebidos como espacios pedagógicos: yo no puedo alquilar una casa a la vuelta de la esquina cuando se me superpobló un liceo sin que esa casa tenga las condiciones para llevar adelante un proceso pedagógico adecuado. Creo que Julio fue muy claro en el concepto de la falta de organización y perspectiva en el planteo de qué políticas educativas voy a llevar adelante desde el punto de vista de la infraestructura y del punto de vista pedagógico también.

JM: La falta de planificación resulta bastante clara cuando vamos al liceo 44 de Melilla acompañados de cámaras de televisión y al otro día se clausura el anexo que estaba en condiciones insostenibles para seres humanos, no solamente para clase. O la situación del liceo 37, un edificio antiguo con orden demolición. Se alquila un local en octubre del año pasado que necesitaba refacciones y las obras comienzan recién comienzan a fines de enero de este año. Es decir, la falta de planificación, por más que las autoridades no la quieran asumir, es bastante evidente.

¿Hay algún liceo que no esté en condiciones de dar clase?

EM: Creo que el caso más emblemático de este momento es el liceo 67 en la zona de Piedras Blancas. Es un local totalmente improvisado que fue alquilado en el cual tenés situaciones de paredes que hemos grabado con Julio, se mueven. Un chiquilín se recuesta y existe la posibilidad clara de que haya algún tipo de accidente en ese liceo.

Ustedes pusieron: "Contrariamente a lo informado por las autoridades, la bipartida, del viernes 1° de marzo, no comenzaron los trabajos de limpieza y pintura". ¿Ahí se informó que empezaban pero no empezaron?

JM: El liceo 67 debería ser uno de los liceos que necesita un edificio propio. Esto funciona en un local arrendado por una suma bastante importante, los fondos de una iglesia que hay en la zona. Los salones de material son cuatro: uno para laboratorio, uno de sala de profesores y dos de clase. El resto de la institución funciona en contenedores que están colocados en el patio. Contenedores que tienen problemas de aislamiento, de permeabilización, y que además cumplen múltiples funciones y son bastante pequeños.

Faltan baños, hay servicios sanitarios sin puertas.

JM: Sí, sí, no se ha realizado ninguna obra. Lo único, que es una de las fotos que incluimos en esta actualización, es que se colocó un nuevo contenedor en parte del patio que los estudiantes utilizaban para sus recreos y horas libres.

¿Cuántos estudiantes hay ahí?

EM: Hay alrededor de 300 estudiantes por turno.

Luego vamos a ver qué dice el técnico prevencionista Gustavo Rosa, después de inspeccionar 15 liceos de Montevideo. ¿Cómo es la situación edilicia de sus liceos?

JM: Yo trabajo en dos liceos de segundo ciclo, soy profesor de filosofía. Mi asignatura está de cuarto a sexto. Trabajo en dos liceos que hay en la zona del Cerro, que son los únicos dos liceos que se encargan exclusivamente de alumnos de segundo ciclo en toda la zona oeste de Montevideo, incluyendo Paso de la Arena, todos los barrios del Cerro, Santa Catalina, Pajas Blancas, La Teja, porque después lo más cercano es el Bauzá.

El 72 fue creado el año pasado para tratar de solucionar la superpoblación del 61, con grupos que alcanzaban a 45 o 50 estudiantes en clase, no en lista. El liceo 72 se crea en parte de las viejas instalaciones del liceo 11, en Grecia y México. Es un liceo que tuvo su nueva construcción y que esos salones no estaban en condiciones. Fueron mínimamente acondicionados y estamos en esas condiciones desde hace más de un año.

Este año, cuando comenzaron las clases, el primer día de clases, el liceo no tiene entrada propia, hay que entrar por el predio del vecino que estaba en obra, entonces todos los estudiantes y trabajadores el primer día entramos por un tablón de obra y salíamos por el mismo cada vez que teníamos un recreo. El liceo está desprovisto de biblioteca. Yo soy un profesor de filosofía que trabaja en un liceo que no hay libros. No hay mapas.

En cuarto año estaba haciendo una introducción de filosofía, de Grecia, que no ven desde la historia antigua desde primero de liceo, y no tenía un mapa para poder tratar de recuperar conocimientos que ellos ya tuvieran. No tenemos sala de informática, no hay laboratorios. Los alumnos de cuarto año de biología, física y química no tienen un espacio para realizar prácticas.

Fue creado para intentar solucionar un tema de superpoblación pero crea muchos otros problemas.

JM: Crea otros que son muy importantes y al día de hoy, que era uno de los 15 liceos que denunciamos el año pasado, no hemos tenido ninguna respuesta. Ni siquiera se hizo algo que es básico que es de impermeabilización. El liceo está a 200 metros de la bahía. Cuando llueve fuerte, no solo se llueve por el techo sino por las aberturas. Los días que llueve fuerte hay que suspender las clases.

¿Y el otro?

JM: El liceo 61 es maravilloso. Se inauguró en el 2003 y es propiamente un liceo como debe ser: con sus salones acondicionados, con sus laboratorios, con su biblioteca, con su sala de informática, con su gimnasio cerrado. Así deberían ser todos los liceos.

¿Cómo es la diferencia como docente?

JM: Se trabaja de manera muy diferente, porque además los estudiantes del 72 no entienden por qué sufren esa discriminación. Tienen claro que hay un tema de cupos y que pasada determinada cantidad en el 61 no pueden entrar. Cuando se tienen que clausurar las clases porque está lloviendo no lo viven con felicidad de "nos vamos para casa". Lo viven con frustración, se van enojados para la casa. Realmente es bastante difícil, y a la hora de la planificación de las clases, tengo que ir yo con un mapa, cosa que en el liceo 61 soluciono en el recreo buscando mapas. Tienen bibliotecas, puedo recomendarles que utilicen manuales. Los alumnos de segundo ciclo son receptivos a ese tipo de propuestas. Posibilidad que en el liceo 72 no tienen. El año pasado se hizo un acuerdo con la dirección del 61 que amablemente aceptó que con un listado de alumnos del 72 y con la cédula pudieran ir a consultar algunos libros, pero tampoco que sean uno al lado del otro los liceos, estamos hablando de 20 cuadras de diferencia.

Emiliano Mandacen trabaja en el liceo 13, que se mostró en televisión y es el primero que aparece en el informe. ¿Cuál es la situación para dar clases allí?

EM: Hoy en día estamos trabajando básicamente con un plan de contingencia que ha sido elaborado por los propios compañeros de la construcción, en el cual se empieza a trabajar por los laboratorios, o sea, por el fondo del liceo, entonces en la actualidad aquellos profesores de biología que quieran hacer una práctica o experimento no lo pueden hacer. Estamos trabajando en aulas, se extrajo de la parte vieja de la segunda planta toda la malla impermeabilizadora que estaba deteriorada, y hoy en día en condiciones de lluvia no se puede estar. Hasta que no se impermeabilice la parte de arriba, todos los días que llueva vamos a tener que mandar a los estudiantes para sus casos.

¿Cuántos hay ahí?

EM: Ahí tenés 1300 entre los dos turnos. Lo que te pasa es que, y me pasó a mí, yo hace seis años que estoy en el 13 y tengo compañeros que hace más de 10 años que están, y nos habíamos acostumbrado a trabajar en esas condiciones. Yo soy una persona que tengo bastante lejanía con verme pero cuando vi el video me impacté de cómo me había acostumbrado de alguna manera a transitar todos los días y a haber normalizado esa situación. Situación que llegó a un límite, que nosotros venimos reivindicando hace muchos años, y que ha trabajado y que ha tratado de hacer lo mejor posible pero en esas condiciones queda muy difícil plantear algunos conceptos básicos con respecto a la educación y al valor de la educación.

Es muy difícil plantearle a un estudiante que tiene que cuidar, que preservar, que darle el valor que tiene a la educación como perspectiva de vida, cuando está trabajando en un lugar que está cayéndose a pedazos. Lo preocupante de los docentes es cómo nos acostumbramos a trabajar cotidianamente en esa situación y lo vamos normalizando. Eso también es preocupante y nos plantea otro tipo de desafíos, principalmente el desafío de que el debate que se dé en la educación, que lo venimos reclamando hace mucho tiempo, sea serio y no pase por deslegitimar al otro y tratar de sacar un rédito político del debate, sino que el debate se dé en la profundidad de toda la sociedad para que esto salga adelante.

Pero en esta perspectiva de seguir planteando que está todo bien, que con estos pequeños avances que hemos visto vamos a salir de una problemática estructural, parece bastante distante ese debate.

Gustavo Rosa, dirigente del sindicato de los metalúrgicos, realizó el informe con Ades Montevideo. Rosa describió a No toquen nada las principales problemáticas con las que se encontró.

Gustavo Rosa: Los riesgos principales que vi es todo el tema eléctrico. Hay muchos liceos que no cuentan con la adecuada red eléctrica. Todo el tema de emergencia: ninguno tiene nada sobre el tema emergencia en caso de catástrofe o incendio, sistema de evacuación o alarma. Todo el tema edilicio: revoques caídos, rajaduras en la pared y techos, a algunos salones les faltaba el techo, por ejemplo. Preocupación por cómo se echan a perder los materiales por la humedad. Las bibliotecas, por ejemplo, con grandes restos de humedad, goteras, dónde se guardan los libros y las computadoras.

No hay un patrón solo sino que cada vez que hay un problema se deriva a tres áreas que son las que tienen que resolver cómo hacer las cosas. Los directores me decían 'le pedimos a determinado organismo' y en otro liceo me hacían referencia a otro organismo. La dificultad es quién resuelve y qué es lo que resuelve cada uno de ellos. Están descoordinadas entre ellas. Esto implica que se contrata una empresa, como se hizo en uno de los liceos, para reparar una rajadura de la pared. Lo único que había que hacer era repararla pero no pintar toda la pared, entonces queda toda la pared hecha con un remiendo que atraviesa casi en diagonal. Se podía haber pintado y quedaba más disimulada.

Al arreglar un baño también: arreglan el de varones y no el de las niñas. Cosas así. Cosas que se arreglan y quedan sin terminar porque se resolvió hacer solamente esto.

Les pregunto a ustedes: ¿cómo es esto de la falta de coordinación y a quién reclaman en este caso? ¿Cómo es el reclamo ante un problema edilicio?

EM: Lamentablemente el estado paga de forma tardía y además paga precios excesivos. Nosotros hemos accedido a informes donde destapar una cisterna al estado le sale 8 mil pesos, 10 mil pesos, porque cobran después de los 60 días.

¿Destapar una cisterna 60 mil pesos?

EM: Sí, sigue siendo así, porque se desmanteló en Secundaria un sistema de mantenimiento que implicaba la solución inmediata a esos problemas menores. El sistema que se da básicamente es que la dirección, a través de Oficios, reclama estas situaciones pero la experiencia nos muestra que aquellos colectivos que de forma pública denuncian sistemáticamente estas situaciones son los que obtienen los resultados más rápidos, lo cual tampoco puede ser la lógica porque habla de la falta de planificación. Aquellos colectivos que se movilizan y logran involucrar a los padres y a los estudiantes los resultados aparecen inmediatamente, muchas veces en medio del año lectivo, cuando la situación llega a un tope. Eso implica parar las clases, pérdida de tiempo pedagógico y una cantidad de situaciones. Pero hay un mecanismo formal para el reclamo, que es a través de las direcciones liceales, pero lamentablemente ese mecanismo muchas veces muere empapelado en algún lugar de esa inmensa burocracia.

Se contrata para arreglar una parte pero no la otra.

EM: El liceo 13 es un ejemplo claro: se hace todo el cielo raso y se deja un salón sin hacer todo un pasillo. Estaba licitado todo el pasillo. Se hacen todos los salones del pasillo menos. Ahí caemos en ese agujero negro que planteábamos. Nosotros hemos encontrado casos el año pasado de lugares impermeabilizadas con malla sombra y alquitrán. El liceo 45, que hoy está en buena situación porque se hizo un trabajo bastante profundo, se llovía completamente porque el arreglo, a cualquier que no es perito en construcción, se da cuenta que está mal hecho y que se licitó por membrana asfáltica y se terminó poniendo malla sombra.

JM: Con el agravante de que se trata de un liceo que tiene 10 años de construcción.

Ricardo Leiva: ¿Estamos hablando de pequeñas estafas?

JM: Lo mínimo que podemos hablar es un tema de falta de planificación. A los ejemplos que estaba poniendo Emiliano podemos agregar una empresa que llega a un liceo y lo pinta, y la empresa encargada de impermeabilización llega dos meses después cuando ya llovió y la pintura se está descascarando completamente.

Eso genera impotencia, frustración.

EM: Te sentís impotente. En el cotidiano de tu trabajo sentís la impotencia. Como trabajador te entrás a desmotivar vos también, es una cuestión natural.

¿Qué le dicen las autoridades a ustedes sobre la falta de coordinación?

EM: Vos salís de muchas bipartitas con más interrogantes que respuestas, porque cuando yo no conozco lo que dirijo es bastante difícil. Si nosotros no conocemos los liceos, si no los recorrimos personalmente no podríamos estar sentados acá planteando lo que estamos planteando. Si yo soy el principal referente de la educación Secundaria y no conozco lo que estoy dirigiendo es bastante difícil.

Por no ir a los liceos.

EM: Por no trasladarse y no hacer los movimientos que hacer desde la perspectiva política. Uno tiene que tener una visión política y administrativa de lo que va a agarrar y cómo lo va a dirigir y gestionar.

JM: Es inadmisible que en el comienzo de cursos Tinetto haya declarado que el comienzo fue positivo o que Zaffaroni planteara que no podemos pretender que todos los liceos estén en condiciones de comenzar las clases. Eso muestra un poco la tónica del organismo encargado de tomar las decisiones generales acerca de todo este tipo de problemáticas.

Uno de los temas que vio el técnico prevencionista con el que ustedes trabajaron fue el mantenimiento.

Gustavo Rosa: La mayor dificultad es falta de mantenimiento. El tema humedad, rotura de vidrios, goteras, rejas, puertas rotas, eso implica falta de mantenimiento. Precisan recursos y personas en eso. Hacen licitaciones a una empresa en la cual son dos o tres muchachos, los cuales van por ese trabajo. Está bien que los contraten pero deberían tener personal de mantenimiento que esté involucrado con la institución. Yo creo que en el costo no debe variar mucho tener alguien especialmente para mantenimiento que contratar cada tanto una empresa para que haga remiendos.

A propósito del mantenimiento, Nausícaa Palomeque cuando habló con Zaffaroni, y hablo de los problemas del inicio del 2012, le decía esto.

Ema Zaffaroni: Acá hay un tema de fondo que nosotros que tenemos que asumir que es cómo resolvemos el mantenimiento de los liceos para que no se sigan desgastando. Porque sino nosotros invertimos en una obra nueva o en una gran reparación pero si después no generamos los mecanismos de mantenerla en realidad ese dinero no lo estamos aprovechando bien.

Nausícaa Palomeque: ¿No hay mecanismos de mantenimiento?

Ema Zaffaroni: Si los hay, no están funcionando. A la vista está.

Esto era a comienzos del 2012, cuando comenzaban las clases. ¿Qué pasó con el tema mantenimiento en este año y pico?

EM: Sigue con una carencia brutal porque no existe de por sí. Toda la parte de infraestructura está centralizada en el Codicen. De alguna manera lo que puede hacer el Consejo es licitaciones pequeñas hasta 100 mil pesos y no tiene un departamento de mantenimiento. Acá el planteo es la mediatización que ha adquirido el debate.

Lo que hemos planteado este tiempo es la transparencia en información que se divulga y hacer una caracterización honesta para que todos podamos trabajar para salir adelante en toda esta situación. A ningún docente le alegra estar afuera del aula o no dando clase, que es para lo que uno se formó.

La perspectiva de tener que caminar 20 cuadras para acceder a un libro, en la motivación de uno como estudiante que mal o bien tuvo acceso a determinadas cuestiones, también implica una desmotivación profunda de cómo yo me planteo en la perspectiva mi futuro. Cómo se me valora a mí como estudiante y como docente.

Hubo momentos en que el presidente José Mujica fue crítico con esta gestión y señaló que no era un problema de recursos. No es lo que le dicen a ustedes las autoridades.

JM: Tenemos muchas interrogantes con respecto a cómo se ejecuta el presupuesto. Ley presupuestal se aprobó la construcción de 42 edificios: 21 para sustitución y 21 para que se creen nuevas instituciones y poder atacar el fenómeno de la superpoblación que es un problema gravísimo que tenemos los profesores y que perjudica a los estudiantes de los barrios más pobres, los gurises que más necesitan.

Al momento, a nivel nacional no llegamos a 10 liceos construidos. Ahora, el dinero fue aprobado por ley presupuestal. Van aproximadamente 10 y algunos de ellos están en construcción, ni siquiera son obras terminadas. Por ejemplo, el 17, el 54, el 70, son obras que están en construcción. El liceo 43 estarían comenzando en unos días, tendrían que haber comenzado hace seis meses.

Ahí tenemos un problema importante porque además la construcción del liceo no solo mejora las condiciones en sí mismas sino que nos permite tratar de que en esos liceos donde trabajamos con 40 gurises por grupo se puedan reducir y obtener mejores resultados. En el 61, cuando denunciamos el fenómeno de la superpoblación, hicimos una comparativa cuando a través de la creación del liceo 72, con todos los problemas que tiene, estamos hablando de que en 2011 teníamos 353 alumnos en cuarto año en clases de 40-42 y promovieron 143. En el 2012 con grupos de entre 28 y 30, con un total de 270 alumnos, promovieron 161.

Quiere decir que no solo mejoró en lo porcentual sino en número absoluto: hay 20 estudiantes más que tuvieron condiciones por un trato más directo con el docente de ser apoyados y poder salir adelante. Realmente la construcción de liceos es la política de fondo que hay que hacer, porque si bien es cierto que, como dijo Landoni, tomaron nuestro informe como hoja de ruta, hay situaciones que más allá de algunas reparaciones mínimas que hicieron, son insostenibles.

La respuesta no puede ser un baño prefabricado o un contenedor como aula. No son esas las situaciones que realmente nos van a posibilitar salir de esta situación de estancamiento en la que nos encontramos.

¿Cómo funcionó la participación de la Corporación para el Desarrollo?

EM: Al día de hoy no tenemos un número claro del grado que ha ejecutado la Corporación para el Desarrollo en esto, y del grado de seguimiento de obra que existe, que es otra gran preocupación que nosotros hemos denunciado desde hace dos años aproximadamente: el estado no controla claramente lo que contrata y de qué forma se gasta y qué materiales se utilizan.

Tenemos la prueba clara de que los liceos más longevos son los que tienen mejor estructura edilicia y requieren un mantenimiento menor, y los liceos construidos en la década del 90 son los que reúnen mayores problemas estructurales.

Hay una falta de control sobre las obras.

EM: Sobre las obras que se realizan y cómo se realizan. Estamos hablando de una problemática bastante importante. No tenemos datos claros de eso, no hemos accedido. Pretendemos ahora, cuando se venga la discusión de Rendición de Cuentas, tener acceso a toda esa información y el grado de ejecución que se lleva en el plan quinquenal y tratar de establecer un debate que a todos nos permita salir de este estancamiento que a todos nos compromete y compromete cualquier perspectiva de país.

Cualquier discurso que se haga desde la perspectiva política de plantear el país de acá a los próximos 20 años y no sea un debate educativo profundo donde se escuchen a todos los actores, a la sociedad y a los estudiantes, es letra muerta porque no tiene perspectiva de vida real.


Documentos adjuntos:

Informe de Ades sobre situación de 15 liceos.