El líder de los socialdemócratas (SPD), Sigmar Gabriel, será ministro de Economía y vicecanciller del gobierno de Merkel y su compañero de partido, Frank-Walter Steinmeier, será ministro de Relaciones Exteriores, anunció el domingo el principal dirigente del SPD.
Tal como se preveía, el democratacristiano Wolfgang Schauble, 71 años, una de las figuras más poderosas e influyentes en la crisis del euro, seguirá al frente del Ministerio de Finanzas en Berlín en el nuevo gobierno, confirmó este domingo la canciller alemana.
Gabriel intentará imponer una inflexión social, tras las numerosas críticas que recibió el gobierno alemán por su política económica restrictiva, la cual, entre otras cosas, limitó las exportaciones de otros países de la Unión Europea hacia Alemania.
La cartera del líder del SPD incluye la transición energética, un importante tema para Alemania en los próximos años, tras la decisión de abandonar la energía nuclear, posterior al accidente de la central atómica japonesa de Fukushima en 2011.
"Todas las funciones de la política energética estarán concentradas en el ministerio de Economía. Es una tarea inmensa", comentó Gabriel.
Steinmeier, de 57 años, hasta ahora jefe del grupo parlamentario del SPD, volverá a ser ministro de Relaciones Exteriores, un cargo que ya ocupó en la primera "gran coalición" de Merkel (2005-2009).
Gabriel, quien estaba a cargo del Medio Ambiente en el primer gobierno de Merkel, estimó que Steinmeier "seguramente es el político alemán más competente en materia de política internacional".
Los otros cargos reservados al SPD en el gabinete de Merkel los ocuparán Andrea Nahles (Trabajo y Asuntos Sociales), Barbara Hendricks (Medio Ambiente), Manuela Schwesig (Familia) y Aydan Özoguz (Migraciones). Esta última será la primera mujer de origen turco que forme parte de un gobierno alemán.
El Partido Socialdemócrata (SPD) había anunciado el sábado que sus afiliados aprobaron en referéndum interno el proyecto de gobierno con los conservadores, abriendo el camino para un tercer mandato de Merkel como jefa de gobierno. A pesar de las reservas iniciales de las bases del SPD, Gabriel obtuvo una amplia mayoría, con una tasa de participación de cerca del 78%.
Para Claire Demesmay, de la Sociedad Alemana de Relaciones Exteriores (DGAP), habrá una gran continuidad entre la política del nuevo gabinete y la del anterior. Demesmay subraya que el SPD, "apoyó al gobierno precedente en casi todas las medidas de gestión de la crisis" del euro.
"El SPD renuncia al ministerio de Finanzas, el principal puesto después del de canciller", recalcó el diario de Múnich Süddeutsche Zeitung.
Así, Merkel confirmó este domingo la permanencia en su cargo de Schauble, quien se describe a sí mismo como "despiadado" a la hora de administrar el dinero público y aplica desde 2010 esta misma intransigencia con los otros países de la Unión Europea, pidiendo un refuerzo de la disciplina presupuestaria y poniendo condiciones severas para otorgar fondos a países en dificultades como Grecia.
La canciller alemana también indicó que la exministra de Trabajo Ursula von der Leyen será ministra de Defensa.
En el plano social, Nahles tendrá a su cargo implementar el principal progreso del acuerdo de coalición entre conservadores y socialdemócratas alemanes: la instauración de un salario mínimo para todos, el cual será de 8,50 euros por hora.
El programa común de ambas formaciones también prevé un aumento de las jubilaciones más bajas y un mecanismo para limitar el alza de los alquileres.