La canción Life is hard sirvió de base para el resto de Together through life, un álbum en el que el viejo Bob le canta a las damas y al amor con la ayuda de su banda y tres cómplices de ensueño: el acordeonista David Hidalgo (Los Lobos), Mike Campbell (guitarrista de Tom Petty and the Heartbreakers) y Robert Hunter, pluma de los Grateful Dead.
Tras 33 discos, más de 100 millón de copias vendidas y casi 68 años de vida, la especie de criatura joyceana, el cantautor “sin forma” que retrata Scorsese en el documental No Direction Home, se calcifica en bluesman.
Los años, y sus consecuencias, le permiten al poeta nasal de apodo simétrico empantanarse en la profunda simpleza del blues y los límites incorrectos del tex-mex. El daño de sus cuerdas vocales legitima cada una de las palabras destinadas a mujeres que no están y a bellezas que parecen diseñadas para amplificar el mundo.
Together through life ofrece canciones que ameritan sonar en loop (Life Is Hard, My Wife's Home Town, Jolene, I Feel a Change Comin' On) por un mes o tres vidas.
Quien no le tema al clearing, podrá invertir sus cobres en la edición de lujo del álbum: tres discos que incluyen, además de los temas de la versión estándar, el episodio "Friends & Neighbors" del programa de radio de Dylan, Theme Time Radio Tour, y un DVD con una entrevista con el primer manager de Bob, Roy Silver (Scorsese lo rodó para No Direction Home pero no entró en el corte final del documental).
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