[Entrevista de Joel Rosenberg y Ricardo Leiva a Ana Agostino en el programa No toquen nada de Océano FM]
Ricardo Leiva: Según los informes anuales no es una novedad que los problemas de convivencia entre vecinos o la contaminación acústica estén en los primeros lugares de los temas de asuntos. Otra cosa son los temas de reclamos, donde la contaminación acústica ocupa el segundo lugar pero los problemas de convivencia bajan muchísimo porque los problemas que se plantean no tienen que ver con la órbita departamental o municipal. Sin embargo uno también ve que hay una línea de trabajo que trasciende a la Intendencia, más allá de la derivación al Poder Judicial o al Ministerio del Interior, que es la línea de mediación comunitaria, con un experto argentino. Para ir a algo específico: ¿la mayoría de los asuntos que llegan sobre problemas de convivencia entre vecinos no tienen que ver con cosas que puede resolver la Intendencia?
Ana Agostino: Efectivamente es así, son situaciones que se generan en la relación entre vecinos y vecinas, en un edificio, en un predio donde el vecino tiene problemas de humedad y nos los arregla, situaciones donde hay pozos negros y la persona no lo limpia y el agua contaminada le llega al vecino. Hay situaciones en las que la Intendencia sí puede actuar pero se limita a intimar y a multar, pero no a resolver el problema. La resolución del problema depende de la voluntad del propietario de esa casa o apartamento. Realmente ahí hay una situación donde no puede intervenir una autoridad más allá de intimar y multar, pero la resolución final depende de los involucrados.
RL: ¿Qué tanto le gustaría hacerse cargo a la Defensoría de ese tema, aunque no tenga que ver con la órbita municipal? Según el informe hay una voluntad de generar una articulación entre instituciones para dar una respuesta a vecinos de Montevideo que plantean temas que no tienen que ver con la Intendencia.
AA: Claramente la Defensoría tiene esa voluntad. Incluso hay situaciones donde, por ejemplo, en basurales que están en predios privados, a veces de personas físicas y otras veces de instituciones, incluso públicas. La Intendencia no va a actuar porque el basural está dentro de un predio privado. Puede intimar y multar. Nosotros hemos convocado a los distintos actores para encontrar soluciones que implican cómo el dueño se hace cargo de una situación que le está generando al entorno y cómo es posible quizás transformar ese espacio en un espacio de utilización pública, convertir ese predio que no lo está utilizando en una plaza o un lugar de disfrute para el entorno. Eso como ejemplos donde hemos estado sentados con distintos actores, ya sea públicos o privados. Y después todo el tema más referido a las personas o conflictos entre vecinos, que nosotros creemos que así como ocurre en otras defensorías del mundo, en particular en Argentina, que es el caso que más conocemos, donde las defensorías ofrecen el servcio de mediación comunitaria como uno de los servicios de la propia defensoría. En ese sentido, desde el 2013 se comenzó con las capacitaciones en mediación comunitaria a concejales vecinales, municipales, incluso personas de los centros de mediación del Poder Judicial y funcionarios de la Intendencia. Lo que queremos hacer es trascender la capacitación y generar una red de mediadores comunitarios de manera que en los distintos barrios eso se pueda ofrecer como servicio. Cuando las personas llegan a la Defensoría y plantean, por ejemplo, que la vecina está fuera de la casa todo el día y el perro está solo y ladra todo el día, que es muy común, o que tiene la música a todo lo que da...
Joel Rosenberg: ¿Ahí sería una mediación comunitaria más allá de que el tema no es departamental en sí mismo?
RL: Cuando es entre vecinos no es departamental.
AA: Nosotros le llamamos no departamental a aquello en lo cual la Intendencia o los municipios no tienen una actuación, pero la problemática está.
JR: Ahí sería una mediación comunitaria, que sería una gestión que haría la defensoría, teniendo a las personas capacitadas, para colaborar con la sociedad más allá de la que Intendencia no pueda sacar al perro.
AA: No sería una gestión de la Defensoría sino que la Defensoría tendría identificadas en los distintos barrios personas con capacitación para hacer mediación y de alguna manera lo supervisaríamos. Estamos trabajando en esta propuesta, formar esa red, que serían voluntarios, así ocurre en la Argentina. Tendrían una vinculación con la Defensoría de manera que cuando nosotros le ofrecemos a la persona que llega al a Defensoría los nombres de estos posibles mediadores sabemos que ellos tienen la capacitación, que saben realizar esa tarea, van a estar en vinculación con la Defensoría.
RL: ¿Podremos dar algún ejemplo de cómo resultaría una mediación exitosa?
AA: Evidentemente las personas involucradas tienen que sentarse a conversar sobre cómo se va a resolver una problemática que está afectando la convivencia, que está afectando la calidad de vida de las personas que se presentaron frente a la Defensoría. ¿Cómo se resuelve? Tienen que ponerse de acuerdo, buscar una solución que sea favorable a las dos personas y al entorno, porque muchas veces una persona se queja pero en general la problemática está afectando a más personas que las que llegan a la Defensoría.
JR: Acá nos llega una problemática de contaminación acústica: "el club Montero de Punta Carretas tamborilea martes, viernes y domingo hasta las 11 de la noche, alguien prohíba esto que tanto molesta". Quizá la Intendencia lo puede prohibir, lo tiene que habilitar o al final tiene que haber una mediación entre esta gente que toca el tambor y la comunidad.
AA: Exactamente. Muchas veces las personas tienen la expectativa de que cierta normativa va a resolver el problema. Y el problema no siempre se resuelve por la normativa o porque la persona paga una multa, porque eventualmente la problemática después de pagar la multa puede retornar. Tiene que haber voluntad de de las partes de decir 'acá hay una situación que está afectando la calidad de vida del entorno'. De hecho algunas de esas situaciones se han planteado; en el caso de los boliches en una mesa de convivencia de la que han participado los vecinos, algunos dueños de boliche, buscando qué podemos hacer para que nosotros sigamos con nuestra tarea de tener un boliche donde la gente viene, escucha música, come, toma, pero que eso si se extiende a determinadas horas, si ocurre en la vereda, etcétera, está afectando la calidad de vida del entorno. Qué se puede hacer de parte de los distintos actores para que eso no termine siendo un problema que eventualmente puede llegar a la Justicia.