La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, una agencia de la Organización Mundial de la Salud, clasificó las carnes rojas como probablemente cancerígenas para los humanos y las carnes procesadas como cancerígenas.
Los expertos concluyeron que cada 50 gramos que se consume de carnes procesadas, como panchos y jamón, aumenta 18% el riesgo de padecer cáncer colorrectal.
Se trata de un riesgo menor que el que produce el tabaco, el cual aumenta tres veces (300%) la probabilidad de tener cáncer de páncreas y hasta 20 veces (2.000%) la probabilidad de tener cáncer de pulmón.
La OMS aclaró que el consumo de carne procesada no es tan cancerígeno como el consumo de tabaco y el amianto. “Se ha clasificado a la carne procesada en la misma categoría que las causas de cáncer, como el consumo de tabaco y el amianto (IARC Grupo 1, carcinogénico para los humanos), pero esto NO quiere decir son igualmente peligrosos. Las clasificaciones de la IARC describen la fuerza de la evidencia científica sobre un agente de ser una causa de cáncer, más que de evaluar el nivel de riesgo”, explica.
Las carnes rojas están asociadas, pero con evidencia limitada, con los cánceres de colorrecto páncreas y próstata.
Según la OMS "cerca de 34.000 muertes por cáncer al año en todo el mundo son atribuibles a dietas ricas en carne procesada". Además, las dietas ricas en carnes rojas "podrían ser responsables de 50.000 muertes por cáncer al año en todo el mundo".
"Estas cifras contrastan con el cerca del 1 millón de muertes por cáncer al año en todo el mundo atribuibles al consumo de tabaco, las 600.000 por año debido al consumo de alcohol, y más de 200.000 muertes anuales vinculadas con la contaminación del aire", señala la OMS.
La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer publicó un documento con preguntas y respuestas sobre la carcinogenicidad del consumo de carne roja y de la carne procesada.
La evaluación del potencial cancerígeno de las carnes rojas y procesadas fue publicada luego de una revisión de 800 trabajos científicos realizada por un grupo de 22 expertos de 10 países. El IARC informó que la “evidencia más influyente provino de grandes estudios de cohorte prospectivos realizados en los últimos 20 años”.
El director de la IARC, Christopher Wild, dijo que “estos hallazgos apoyan aún más las actuales recomendaciones de salud pública acerca de limitar el consumo de carne. Al mismo tiempo, la carne roja tiene un valor nutricional. Por lo tanto, estos resultados son importantes para permitir a los gobiernos y a las agencias reguladoras internacionales realizar evaluaciones de riesgo (…) para poder brindar las mejores recomendaciones dietéticas posibles”.
Las Guías Alimentarias Basadas en Alimentos, vigentes en Uruguay desde 2005 y en proceso de revisión, recomiendan limitar el consumo de carnes. La nutricionista María Rosa Curuceht dijo a No toquen nada que la porción de carne recomendada es de 140 gramos por día, una vez al día, y se insiste con el consumo de carnes blancas.