En la tarde del martes la empresa Cutcsa publicó una carta que relataba lo vivido por una joven en una de sus unidades.
Según ese testimonio, el sábado pasado una joven viajaba en la línea 180 a la altura de 18 y Convención, cuando una señora "le pidió que la ayudara con el celular ya que dijo no entender su funcionamiento".
La carta escrita por el padre de la joven señala que su hija "estaba al tanto de las cosas que se dicen en cuanto a que es una manera de drogar a otras personas, y por tanto no tocó ese celular", pero igual "de inmediato algo la mareó al punto de sentirse muy mal".
La chica le pidió ayuda al chofer y la señora que había pedido ayuda se bajó del ómnibus. Se realizó la denuncia policial y también se hicieron los estudios médicos correspondientes.
Cutcsa, al inicio de la publicación, dice que es "imprescindible difundir y solicitar que colaboren con la difusión" de este mensaje ya que "según testimonios que hemos recibido se están verificando situaciones de alto riesgo especialmente para adolescentes y suponemos que no únicamente en nuestras unidades".
Casi 20 horas después, la publicación fue compartida en Facebook por más de 25.000 personas.
Tras la transcripción de la carta, la empresa señala que se había "corroborado con la tecnología instalada en los buses la situación narrada" y que estaban "colaborando con las autoridades en la identificación de los responsables".
Finalmente se vuelve a solicitar que "colaboren con la difusión de este aviso".
Pocas horas después, el Ministerio del Interior expresó mediante un comunicado que las sospechas de la joven al respecto del mecanismo de drogar personas mediante celular son a partir de denuncias "nunca confirmadas".
Además agrega que "ni siquiera tocó el aparato a pesar de tener guantes".
El ministerio también informó que la "colaboración" de Cutcsa no fue tal y que "un problema técnico" impidió que se accediera a las imágenes de los hechos.
Tras esta versión oficial, Cutcsa realizó otra publicación, esta vez firmada por su Sub Gerente General, Cr. Álvaro Santiago, y confirmó que "un problema técnico" impidió tener las imágenes pero están "a disposición" de las autoridades para colaborar.
"Entendimos que es nuestra responsabilidad alertar de este hecho para prevenir nuevas situaciones de este tipo, en cualquier ámbito", señala el texto sobre los pedidos de difusión del primer mensaje.
Paralelamente a este cruce de comunicados comenzó a circular en Whatsapp un audio de la joven contando lo que le pasó.