Cómo alejarse del casamiento sin sexo

Mantener un casamiento sin sexo es una opción menos extraordinaria y más llena de matices de lo que uno puede imaginar. Quien lo asegura es Denise Donnelly, socióloga de la Universidad del Estado de Georgia (Estados Unidos) que se dedica a investigar el tema hace dos décadas.

Actualizado: 16 de setiembre de 2009 —  Por: Denise Mota

En preparación del libro “Lives of Quiet Desperation: Involuntary Celibacy in Western Societies” (Vidas de Muda Desesperación: Celibato Involuntario en Sociedades Occidentales), escrito con Elisabeth Burgués y que será lanzado en 2011, la investigadora de 49 años avisa, por las dudas: “Mantengo una vida sexual activa, tanto cuando estaba casada como ahora, que ya no estoy. Mi vida personal tiene muy poco que ver con mis investigaciones”.

Divorciada, madre de dos varones, abuela de dos nenas, la estudiosa se interesó por el asunto a finales de los años 80, mientras miraba a uno de los muchos programas televisivos de Oprah Winfrey dedicados a lo trivial y lo insólito de la vida. En ese particular momento, la amplia audiencia de la conductora estadounidense se sumergía en la vida cotidiana de mujeres casadas que decían desear no mantener más relaciones sexuales.

A raíz de los testimonios presentados, Donnelly, especialista en igualdad de género, sexualidad y violencia sexual, no solo se quedó pegada en el sillón hasta el final del programa sino que decidió hacer de la temática uno de los principales motores de su vida académica.

Donelly habló con 180 Mujer.

¿Cómo viene cambiando a lo largo de las últimas décadas la vida sexual dentro del casamiento?

Todo el mundo está teniendo más sexo hoy que en el pasado. Hay muchas razones para esto: la píldora y otros métodos de anticoncepción significaron que las mujeres pueden mantener relaciones sin tener que preocuparse con el embarazo. La revolución sexual intentó quitar el velo de vergüenza y secreto que cubría el sexo para mucha gente. Los movimientos feministas pusieron el foco en la sexualidad femenina, en la seguridad sexual y en el placer sexual. Todo esto junto creó más sexo en el casamiento... y fuera de él.

Para mucha gente, un matrimonio sin sexo es algo vinculado a parejas mayores...

A la medida que estos casos son más verbalizados, nos damos cuenta de que no se trata solamente de parejas aburridas, de gente grande. Claro está, ahora tenemos pastillas para la disfunción eréctil, y se habla más francamente sobre sexualidad en la vejez, entonces eso quiere decir, para algunas personas, que ellas siguen teniendo una vida sexual sana a los 40, 50, 60 años y después de eso. En todas las franjas de edad, un casamiento o algo por el estilo puede volverse una relación sin sexo. Es un estereotipo decir que ese problema afecta solamente a gente mayor o de mediana edad.

Por un lado, dificultades relacionadas con la vida moderna (estrés laboral, el cuidado de los hijos, crisis económicas etc.) tienden a disminuir la libido pero, por otro, productos como Viagra y la sociedad altamente erotizada en que vivimos parecen estimular el sexo. ¿Cómo estas dos fuerzas pueden terminar en la ausencia de sexo en el casamiento?

Lo que los estudios, incluyendo los míos, apuntan es que las muchas responsabilidades con que debe cargar la pareja cuando tiene y educa a sus hijos, o cuando esas personas mejoran profesionalmente y tratan de comprar una casa, es decir, garantizar una vida estable en sus roles de adultos, todo eso es un golpe en la libido.

Sin embargo, las investigaciones también muestran que con un poco de esfuerzo, uno puede sobreponerse a estos obstáculos. Si se hace del sexo una prioridad, la vida sexual puede mantenerse excitante y satisfactoria a pesar de todas las otras demandas.

Creo que el tema de la sociedad erotizada es un capítulo aparte. Vivimos en un mundo donde el sexo se usa en la propaganda, en el cine, en la música, el sexo involucra a toda nuestra cultura. Por otro lado, fuerzas como normas sociales, religión, familia enfatizan los peligros del sexo. Es fácil quedar confundido con todo esto, somos bombardeados por imágenes mediáticas del sexo, y a la vez nos dicen que tener sexo es peligroso. Esto crea culpa y confusión, hasta en gente casada.

¿Cuáles son las principales causas de un casamiento sin sexo?

A veces una relación extra conyugal u otra traición por parte de uno de los cónyuges.  O enfermedades, o embarazos. Para algunas parejas, el matrimonio sin sexo es síntoma de problemas más profundos en la relación. Algunas de ellas caen en esto simplemente porque uno de los cónyuges no está más interesado en sexo, o se aburrió del otro. Las demandas cotidianas, tal como hablamos, también hacen con que el sexo baje al final de la lista de cosas para hacer.

 

¿Hay soluciones para esto?

¡Por supuesto! Hacer del sexo una prioridad y reservar tiempo para eso es una manera de revitalizar un casamiento sin sexo. Planificar encuentros y salidas a solas con su pareja son alternativas para reencender las chispas. Algunas parejas necesitan tomar vacaciones cortas juntas, solamente los dos, o empezar un programa de pérdida de peso o de ejercicios, o simplemente necesitan conversar. En algunos casos, lamentablemente, la solución encontrada es terminar la relación y buscar otras personas con quien sean más compatibles. Si uno en la pareja no quiere más tener sexo y el otro sí quiere, el que desea sexo tendrá que hacer las elecciones más difíciles: dejar su pareja actual y encontrar otros métodos de satisfacción sexual o simplemente tolerar la situación.

 

¿Estas relaciones tienen fecha de vencimiento?

En mis investigaciones, he encontrado gente que está en una relación así hace diez, 20... ¡30 años! Algunas de estas parejas realmente se quieren y desean estar juntas. Otras se mantienen casadas por causa de los hijos, de sus religiones, de razones financieras. Sin embargo, para la mayoría de las personas, no tener sexo es una señal para otros problemas. Si la pareja no trata el tema, su casamiento está destinado al fracaso.