En Paso de la Cruz el arroyo Don Esteban se desbordó y alcanzó dimensiones que nunca antes habían sido vistas por sus habitantes. No sólo por la altura conseguida, sino también por el caudal de agua. “Recién se habían inaugurado viviendas de Mevir, y cuando las hicieron midieron la cota histórica del agua, para tomarla como referencia en la construcción. Igual, nueve de esas quedaron bajo agua y seis particulares también”, explicó Cresci.
La intendencia debió evacuar a 60 personas, la mayoría niños. Todos fueron llevados a un centro comunal municipal y luego a la escuela donde se les hizo una olla popular para almorzar. “Tuvimos que usar una lancha de prefectura para curzar a los vecinos que quedaron del otro lado del puente, que recién a la noche se pudo usar de nuevo”, contó Cresci.
En estos momentos, la directora de políticas sociales de la comuna, Margarita Long, llevó alimentos y este miércoles hará un relevamiento la situación.
Además, en Río Negro se vieron afectadas dos localidades más: Young y Algorta. Ambas, a pesar de no tener ríos ni arroyos, sufrieron compliaciones por la infraestructura de las ciudades, explicó Cresci. “No tuvimos situaciones de evacuados. Realizamos seis intervenciones por inundaciones, pero son históricas porque el problema ya no tiene solución”, dijo. El nivel de lluvia alcanzó los 200 milímetros en pocas horas, pero como bajo rapidamente facilitó la tarea de los municipales.
En Algorta, una localidad de 1000 habitantes, cayeron 230 milímetros en tres horas, pero también el agua se escurrió rapidamente. “Hubo sólo una familia evacuada, pero ya está solucionado”, señaló Cresci.
Paysandú vuelve a sufrir
A las seis de la mañana comenzaron las tres horas de lluvia intensa en Paysandú que colapsaron los sistemas de drenaje. Según explicó a 180 el director del Comité de Emergencia, Ricardo Melo, en Gichón y Piedra Colorada también hubo problemas.
La cantidad de personas evacuadas fueron 38. Se espera que pronto puedan regresar a sus hogares, ya que a partir de la tarde de ayer el nivel de agua empezó a descender y hoy todo se había normalizado. “Los vamos a hacer retornar una vez que se limpien las casas, no hubo problemas de cortes de energías y el suministro de agua es normal”, dijo Melo.
La zona afectada no fue la misma que sufrió la inundación grande del año pasado. “Esta vez fueron algunos arroyos nada más”, señaló Melo.