Cómo le explicó su decisión la jueza a los hijos de Valeria Sosa

En un fallo que le puso “deberes” a los adultos del caso para que se respeten y lleven mejor, la jueza Iris Vega dedicó varios párrafos a explicarle a los niños por qué decidió que se quedaran con sus abuelos paternos.“Todos estamos interesados en resolver lo mejor para ustedes”, les escribió.

Actualizado: 15 de Febrero de 2017 | Por: Mauricio Erramuspe

Cómo le explicó su decisión la jueza a los hijos de Valeria Sosa

AFP

Dirigiéndose hacia los niños, la magistrada afirma que en su decisión tuvo en cuenta las opiniones de ellos, las de sus abuelos paternos y de su abuela materna, además de la de una tía. También la de una psiquiatra infantil y los psicólogos que intervinieron en el caso.

Valeria Sosa fue asesinada por su expareja y padre de sus hijos. Los niños presenciaron cómo su padre le disparaba a su madre. Luego él los llevó a la casa de sus padres. En la madrugada posterior al hecho, el 30 de enero, la jueza Vega decidió que los niños quedaran con sus abuelos paternos y este miércoles ratificó la decisión.

En el texto, Vega les dice a los niños que podrán seguir viviendo con sus abuelos paternos, como pidieron, pero con la condición de seguir yendo al mismo colegio. También impone que sigan semanalmente el tratamiento psiquiátrico y psicológico. “De ello depende en gran parte que ustedes puedan entender la ausencia de su papa y de su mamá”, les dice.

Además, establece que los fines de semana los niños tengan contacto con su familia materna y puedan dormir allí.

“También los abuelos tienen deberes para hacer todos los días, como Uds. en la escuela, al igual que la Iaia y la tía A., para que todos en la familia empiecen a respetarse, y a llevarse mejor. Todos quieren lo mejor para ustedes y aunque a veces, los grandes se ponen tristes y lloran, eso no tiene que ver con ustedes ni les corresponde a ustedes cuidarlos. Los grandes se cuidan solos y son ellos (los que) cuidan a los chicos y solo cuando los chicos se hacen grandes cuidan a los abuelos”, les explica la jueza en el fallo.

“Cuando hay un problema en la familia, todos tenemos que ayudar, y todos debemos poner lo mejor de nosotros mismos, para salir adelante. Por eso, los tres abuelos, T., abuela M. y Iaia los van a ayudar y también la tía A. para mantener contacto con las primas C., N., M. y los amigos de uds”, agrega.

La magistrada también les dice que por ahora no podrán hablar con el padre. No lo podrán hacer hasta que “la doctora y la psicóloga consideren que es el momento”, les explica. Y concluye: “Lo importante (es) que ustedes cuentan con la familia para cuidarlos y nunca van a estar solos”.

A los adultos

En otro capítulo la jueza también dedica explicaciones a los adultos de la familia.

“En estos niños hay necesidad de permitirles estabilidad, para iniciar un proceso de reorganización de su vida, partiendo de lo que ya conocen, aunque no sea perfecto ni lo mejor. De lo contrario se le suma una exigencia más a su dolor, a su desorganización, a sus pérdidas, fundados en la concepción del adulto y de políticas de género. Si bien estas se consideran en cuanto a su educación y desarrollo, no es lo prioritario en este juicio”, afirma Vega en esa parte de su fallo.

La magistrada afirma que en la instancia en que le tocó actuar solo debió priorizar el interés superior de ambos niños, “rescatándolos del conflicto intrafamiliar y anteponiéndolos por encima de todo y de todos, porque los hechos ocurridos ya no se pueden modificar”.

Dice que en toda la prueba que recibió “no se acreditó” daño en el hecho de que los niños vivan con sus abuelos paternos.

“Esta sentencia debe considerar la opinión dada por los niños y considerar primordialmente si permaneciendo con los abuelos paternos, se les brinda la estabilidad, (la) seguridad que ellos necesitan en este momento de su vida. Esa estabilidad, en la vida, en su domicilio para ambos niños es fundamental para su atención terapéutica conforme a lo informado por la psiquiatra tratante”, establece el jueza.

Agrega que preservar el interés superior de los niños y niñas es una prioridad al adoptar decisiones que los afecten, “ubicándose por encima de cualquier otra consideración”.

El fallo sostiene que en cada caso hay que considerar a cada niño, su edad, madurez, experiencia, capacidad, contexto social y cultural, relaciones familiares, entorno y seguridad.

“Ponderando todas las circunstancias del caso, en que ocurrieron los hechos; la convivencia previa del niño con mayor tiempo con los abuelos paternos; su mayor grado de afinidad con ellos; la mayor estabilidad del lugar por ser ya conocido por los niños; la comodidad que en este momento de sus vidas significa tranquilidad; la voluntad de los niños en permanecer con los abuelos paternos donde ya tienen un lugar físico adecuado para ellos puesto que han pernoctado anteriormente hace cuestión de menos de un mes conduce a mantener la resolución adoptada provisoriamente”, explica Vega.

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