La idea sería extender a todo Montevideo la ordenanza que, en la actualidad, rige sólo para la Ciudad Vieja. Cuando esa zona estaba en auge, en cuanto a salidas nocturas, se dispuso que los boliches no podían estar al lado de casas de familia sino que debían ubicarse pegados a locales comerciales.
El estudio no nació motivado por la queja de ningún grupo de vecinos en particular, sino que fue la misma Intendencia quien sugirió el asunto. “Se debe a que algunos locales interfieren con la vida normal de los vecinos”, dijo Ricardo Prato a 180.
El jerarca señaló que, desde el punto de vista municipal, la mayor preocupación “es la propagación del ruido desde el local hacia los linderos”. “La forma que se encontró es que los linderos no fueran viviendas porque eso es lo más difícil de resolver en cuanto a la propagación de ruidos molestos”, agregó. También dijo que se plantearán otras medidas en conjunto a la Junta Departamental de Montevideo, quien tomará la resolución final.
“El local que no cumpla con las disposiciones en cuanto a ruidos molestos, lo terminamos cerrando”, señaló el jerarca. “El tema es que algunos se van adaptando, van haciendo modificaciones hasta que llegan al punto donde los arreglos no dan resultado”.
Prato se refirió a “la previa” como “un cambio de conducta cultural en los uruguayos”. “Ir a los locales nocturnos, ya después de medianoche, y decidir si entrar o no entrar a la una y media de la mañana... mientras tanto, afuera se está haciendo ruido, no hay duda”, comentó. “Yo no puedo empujar a la gente para adentro de los boliches. Son los dueños quienes tendrían que atraer a la clientela y que les resultara barato hacer la previa adentro del boliche y no afuera. Pero ellos quieren cobrar un trago muy caro y entonces la gente busca donde comprarlo más barato. Si ellos lograran atraer al público, con algo como un happy hour o alguna cosa por el estilo, de repente la gente entraba al local antes y no jorobaba afuera. Pero esos son temas comerciales en los que la Intendencia no se puede meter”.
En Montevideo no hay una zona determinada que esté dedicada a concentrar boliches. “No hay ni va a haber”, aclaró Prato. “En un momento se pensó en la zona cercana a la Estación del ferrocarril, pero el Plan Fénix -si bien no se concretó totalmente- nos dejó de regalo tres o cuatro edificios de viviendas. Entonces, pinchó la posibilidad de empujar que que los locales nocturnos fueran para ese lugar, donde hay buena lomoción y buena conexión con la ciudad. No hay lugares en la ciudad que puedan concentrar los locales nocturnos que cumplan con esas características: buena locomoción, buena comunicación y, además, que no molesten a nadie”.