Despedida con “hilaridad” de Mujica

Este jueves, el expresidente José Mujica participó por última vez de la Comisión de Hacienda del Senado y así se retiró de la actividad parlamentaria, al menos por este período.

Actualizado: 03 de agosto de 2018 —  Por: Redacción 180

Despedida con “hilaridad” de Mujica

José Mujica en el Senado (Adhoc ©Javier Calvelo)

Mujica había hecho una exposición en reclamo por las demoras de las grandes superficies en el pago a los productores de lechugas. Entonces, deslizó que era "el último día" que concurría a esa comisión.

La sesión era presidida por el senador Rafael Michellini. En varios momentos, la versión taquigráfica hace referencia a la "hilaridad" que generaron los comentarios de los senadores Luis Alberto Heber y José Amorín Batlle respecto a las razones de la renuncia de Mujica. Ambos aludieron a la campaña electoral. Mujica respondió que era por "los años" y que va a "viajar mucho".

Versión taquigráfica

SEÑOR MUJICA.- Quiero dejar el tema en la cabeza de los señores senadores porque este es el último día que concurro a las reuniones de esta comisión. También voy a plantearlo en la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca.

SEÑOR PRESIDENTE.- Todos somos contestes con esta inquietud. Más allá del impacto producido ante el anuncio del senador Mujica de que solo nos va a acompañar hasta hoy, de que un compañero de trabajo no estaría en las próximas reuniones, pregunto si hay una propuesta a partir de estas palabras y reflexiones.

SEÑOR HEBER.- Si bien no escuché toda la exposición porque llegué al final, quería hacer un comentario sobre el alejamiento del señor senador Mujica de esta comisión y de esta casa. Me parece importante señalar que todos entendemos las razones de carácter político que siempre rodean estas decisiones.

SEÑOR MUJICA.- Son los años.

SEÑOR HEBER.- Lo que sea.

                Decía que entendemos las decisiones y las reflexiones de carácter grupal, colectivas y personales que se toman, pero no dejamos de lamentar el alejamiento.

                Hemos tenido un muy buen diálogo con una persona que fue nada más ni menos que presidente de la república. Si bien es una persona polémica con quien hemos tenido nuestras diferencias, siempre las hemos canalizado bien porque la discusión de ideas es lo que se lleva adelante en esta casa y en esta comisión, el respeto por las personas. Me gusta una frase que dice: «Duro con las ideas y suave con las personas». Me parece que es así que se debe ser, duro con las ideas y suave con las personas.

                Simplemente quería dejar constancia de que lamento el alejamiento del señor senador Mujica porque es una figura de referencia importante en el espectro político nacional y de gran influencia en la fuerza de gobierno. Naturalmente, está bien que su tiempo libre lo dedique a descansar, no a trabajar en contra de nuestro partido y a favor de su fuerza política. ¡Le deseamos descanso, paz!

(Hilaridad).

SEÑOR AMORIN.- Simplemente, quiero comentar que no nos produjo un shock la noticia del señor senador Mujica porque lo habíamos leído hoy en el diario, pero creo que es bueno que hagamos público o que dejemos sentado en la versión taquigráfica nuestro sentimiento de pesar porque seguramente vamos a extrañarlo en la comisión, en el plenario, así como también las bien fructíferas charlas personales en las que, por supuesto, tenemos grandes desacuerdos, pero también acuerdos sobre lo que debe venir al país.

                Así que, en lo personal, esperamos seguir viéndolo. Estamos seguros de que lo seguiremos viendo por televisión y de que nos cruzaremos en la campaña.

SEÑOR MUJICA.- Voy a viajar mucho.

SEÑOR AMORÍN.- Sí, por el interior.

(Hilaridad).

SEÑOR MUJICA.- Me voy para Europa.

SEÑOR AMORÍN.- Es seguro que en el cine no nos vamos a encontrar, pero sí en la campaña.

                En estos años de trabajo en común hemos aprendido a apreciarlo.

SEÑOR CAMY.- Sin duda que se va a extrañar al senador Mujica por su peso político, porque es una referencia para el país.

                Se va a extrañar en el Parlamento, para mí, porque es de los pocos senadores que, en alguna oportunidad, sentí –lo he dicho en el plenario– que incorporó la voluntad de discutir temas en profundidad. Tal vez alguno pueda parecer una suerte de incursión en filosofía medio demasiada lata en un organismo que tiene fines específicos de legislación, de fiscalización y se nos demanda la necesidad de concretar, pero creo que particularmente el Senado, este ámbito parlamentario, también debe tener el rol de incorporar y contribuir al gran debate nacional, el que supera los períodos y las legislaturas.

                En mi partido, ni Herrera ni Wilson tuvieron sus momentos más grandiosos –o parte de ellos– en el Parlamento. Así que si bien es una etapa importante el Parlamento, lo es mucho más, para quienes tienen capacidad de incidir y son líderes del sistema político nacional, no irse de la actividad en un momento en que, para mí, el país precisa particularmente los liderazgos, que no son tantos y tampoco siempre coinciden con lo que reflejan las encuestas, siempre efímeras y circunstanciales.       

                ¡Se va a extrañar! Lo respetamos y por eso lo señalamos para que quede constancia en la versión taquigráfica 

SEÑOR PRESIDENTE.- Es evidente que vamos a extrañar al senador Mujica. El Senado es un crisol de opiniones y no tener la de él hará que el debate sea de menor calidad. Lo digo para que quede constancia en la versión taquigráfica. Siempre he pensado que es una persona que está un par de pasos delante de varios, por lo menos de mí. En el presupuesto que se votó en el 2015 –como saben los senadores siempre he estado pendiente de temas económicos– yo estaba preocupado porque había sido un año difícil y la inversión no estaba muy bien –aunque con el correr de los meses empezó a mejorar un poco– y él fue el primero que me dijo que se venía la segunda planta. Esa información para mí fue muy importante. Por supuesto, las gestiones se hicieron en su gobierno y luego se terminaron de concretar. Recuerdo que yo le dije: «¿Vendrán?», a lo que me respondió: «No te preocupes; los árboles están ahí».

                Esa pequeña anécdota –quizás menor para él pero no para mí– demuestra que en su gobierno ya estaba pensando en lo que iba a desarrollarse tiempo después.

                Así que bien valen estas palabras para alguien que es más que un compañero del Senado.

                No habiendo más asuntos, se levanta la sesión